El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha alcanzado un nuevo hito en su estrategia de acumulación de divisas, superando los USD 5.500 millones en compras desde el inicio de 2026. Este avance se enmarca en un contexto económico complejo y marcado por la necesidad de fortalecer las reservas internacionales del país. Durante 65 días consecutivos, la entidad monetaria ha estado activa en la adquisición de dólares, tanto en el mercado cambiario como en operaciones fuera de él, lo que resalta su compromiso con la estabilidad económica.
La última compra, realizada el lunes pasado por un monto de USD 112 millones, contribuyó a un acumulado que ya representa más de la mitad de la meta anual establecida por el BCRA. Este incremento se produce luego de que el pasado viernes se registrara una de las adquisiciones más significativas de la era Milei, con un total de USD 457 millones. Para encontrar cifras comparables, es necesario retroceder hasta diciembre de 2022, en los tiempos del Programa de Incremento Exportador (PIE), donde se logró sumar 540 millones de dólares en un solo día.
A pesar de este sólido desempeño en la compra de divisas, la capacidad del BCRA para fortalecer las reservas ha estado limitada. Gran parte de los dólares adquiridos se han destinado a cubrir compromisos del Tesoro en moneda extranjera, lo que ha impedido un aumento significativo en las reservas internacionales. Este hecho pone de relieve los desafíos que enfrenta la institución, ya que debe equilibrar las necesidades de financiamiento del gobierno con el objetivo de acumular divisas.
En paralelo, el BCRA ha optado por emitir pesos sin llevar a cabo operaciones de esterilización, una estrategia que tiene implicaciones directas en la inflación y el tipo de cambio. El Tesoro, por su parte, ha estado emitiendo deuda en moneda local como una forma de absorber la liquidez generada, buscando así moderar el crecimiento de la base monetaria. Este enfoque es esencial para mantener el control sobre la inflación y estabilizar el mercado cambiario, que ha estado bajo presión.
Las proyecciones oficiales son optimistas, estimando que el saldo neto de compras de divisas podría oscilar entre USD 10.000 y USD 17.000 millones a lo largo de 2026, dependiendo de la demanda de pesos y la disponibilidad de dólares. Santiago Bausili, presidente del BCRA, ha enfatizado que la evolución de las reservas estará influenciada por estos factores, lo que sugiere que la situación podría cambiar en función de las condiciones económicas internas y externas.
A pesar de los avances, en la última sesión el BCRA reportó una caída de USD 21 millones en sus reservas internacionales, que ahora totalizan USD 45.410 millones. Este descenso se atribuye a una baja en las cotizaciones de los activos que componen las arcas del Central. A finales de febrero, las reservas habían alcanzado un pico de USD 46.905 millones, el nivel más alto desde 2018, lo que había generado expectativas de un fortalecimiento sostenido.
En el período comprendido entre el 31 de diciembre de 2025 y el 31 de marzo de 2026, el BCRA acumuló USD 4.382 millones a través de compras en el mercado de cambios y suscribió un REPO por USD 3.000 millones. Sin embargo, los pasivos a un año del BCRA también han aumentado en USD 4.206 millones, lo que refleja la complejidad de la situación financiera. La combinación de compras del Tesoro y cambios en la valuación de activos, especialmente en el oro, ha afectado la estabilidad de las reservas, lo que pone de manifiesto la necesidad de una gestión cuidadosa y proactiva por parte de la autoridad monetaria.



