El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha intensificado su estrategia de adquisición de reservas, logrando en el día de ayer una compra de 105 millones de dólares. Este ritmo de operaciones ha superado el umbral del 5% del volumen diario del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), una meta que se había fijado como referencia para este año. Gracias a este impulso, la entidad monetaria se muestra optimista respecto a la posibilidad de alcanzar un ambicioso objetivo de 17.000 millones de dólares para el cierre del 2026, superando el escenario inicial de 10.000 millones. Sin embargo, el desafío radica en la capacidad de acumular estas reservas, dado que las cifras actuales indican que las reservas internacionales brutas rondan los 45.841 millones de dólares, mientras que las reservas netas crecen de forma muy lenta.

Desde hace 72 días consecutivos, el BCRA ha mantenido un ritmo constante de compra de dólares en el mercado oficial, utilizando tanto operaciones directas como transacciones en bloque con empresas. En la jornada anterior, se registró una adquisición de 235 millones de dólares, lo que eleva el total acumulado en lo que va del año a más de 6.491 millones de dólares, sobrepasando así la mitad de la meta anual establecida en el nuevo esquema monetario. Este aumento en las compras ha sido una de las claves para el optimismo de las autoridades monetarias.

Recientemente, la consultora Analytica reportó que el BCRA ha comprado 6.020 millones de dólares desde el inicio de su programa, una cifra que representa un incremento del 171,5% respecto al límite del 5% del MULC y el 60% de la meta base de 10.000 millones de dólares planteada para el año. Este volumen de compras ha superado ampliamente los 5.161 millones de dólares que la consultora había considerado como una métrica prudencial, gracias a un ritmo de adquisición que ha estado por encima de dicho umbral desde mediados de febrero.

El vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, destacó la consistencia en la compra de reservas durante sus encuentros con inversores en Washington D.C. la semana pasada. En su presentación, mostró un gráfico que evidenció que las compras del Banco Central han superado, en la mayoría de los días, el 5% del volumen diario operado en el MULC. En particular, durante abril, las compras se aceleraron de manera notable, alcanzando los 2.000 millones de dólares en lo que va del mes.

En el marco de la presentación de la “Fase 4” del programa económico, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, afirmó que la acumulación de reservas internacionales se ajustará a la demanda de dinero y a la liquidez del mercado cambiario. El escenario base de remonetización contempla un incremento de la base monetaria que podría oscilar entre el 4,2% y el 4,8% del Producto Bruto Interno (PBI) hacia diciembre de 2026, con compras de 10.000 millones de dólares que dependen de la disponibilidad de flujos en la balanza de pagos. Sin embargo, si se experimenta un aumento adicional en la demanda de dinero del 1% del PBI, las compras podrían alcanzar los 17.000 millones de dólares sin necesidad de prolongadas esterilizaciones.

Este esquema de intervención ha permitido al BCRA alternar entre compras directas y transacciones en bloque, contribuyendo a la consolidación de las reservas internacionales. La clave para el éxito de esta estrategia radicará en la posibilidad de mantener este ritmo de adquisiciones y, más importante aún, en la acumulación efectiva de reservas en un contexto de incertidumbre económica. A medida que el país enfrenta desafíos en su balanza de pagos y en la estabilidad de su moneda, la capacidad del BCRA para navegar estas aguas turbulentas será fundamental para la salud económica a largo plazo del país.