El precio del petróleo ha experimentado un notable incremento en el pre mercado, alcanzando un aumento del 17,15% y ubicándose en USD 108,76, el nivel más alto registrado en ocho años. Esta escalada en los precios del crudo también está generando un efecto dominó en el mercado de granos, dado que se espera un aumento en la demanda de biocombustibles.

En este contexto, la soja ha superado los USD 440, marcando su precio más elevado desde mediados de junio de 2024. Asimismo, el trigo ha aumentado un 5,65%, alcanzando los USD 227 por tonelada. Sin embargo, las Bolsas de Nueva York han mostrado un desempeño negativo, con el índice NASDAQ perdiendo más de un 2%. El oro, por su parte, ha caído en un porcentaje similar, influenciado por el fortalecimiento del dólar en un 0,60%, ante la expectativa de que las tasas de interés se mantendrán altas para mitigar el impacto inflacionario derivado del aumento en los precios de los combustibles.

La situación plantea un desafío adicional para Argentina, que, a pesar de ser exportador de combustibles, se ve afectada por los precios internacionales debido al incremento en costos de fletes y explotación. Esto implica que cualquier importación será más costosa, contribuyendo a la inflación de los productos locales. A su vez, se complica la posibilidad de acceder a los mercados internacionales de capital para financiar los vencimientos de la deuda. Las consultoras locales, aunque no contaban con los precios del domingo, anticipan que esta tendencia afectará el panorama económico de la semana. Aldazabal & Cía ha señalado que los mercados están expuestos a la incertidumbre generada por el conflicto en Irán, lo que influye en la oferta global de petróleo y, por ende, en la inflación y el crecimiento económico mundial.