Un reciente informe del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones reveló que el 68% de los titulares del Ingreso Mínimo Vital (IMV) en abril son mujeres, lo que equivale a aproximadamente 575.589 beneficiarias. Este dato pone de manifiesto la importancia de esta ayuda social en la vida de miles de familias en España, especialmente en un contexto económico complicado. Además, se destaca que alrededor de 142.000 hogares son monoparentales, lo que refleja un panorama social que merece atención y análisis profundos.
La estadística indica que, en abril, el IMV llegó a un total de 846.454 hogares, de los cuales 581.054 albergan a menores. Esto significa que la prestación no solo está ayudando a adultos, sino que también tiene un impacto directo en la infancia. En términos generales, el número de beneficiarios asciende a 2.583.014 personas, con un importe medio de 540,6 euros mensuales por hogar, lo que resulta en una cifra total de 497,2 millones de euros en prestaciones durante este mes.
Comparando con el año anterior, se observa un aumento significativo en la cantidad de prestaciones activas. En abril de 2026, había 126.911 beneficios más que en el mismo mes del año anterior, lo que representa un incremento del 17,7% en el número de hogares beneficiarios. Este aumento también se refleja en el número total de beneficiarios, que ha crecido en 388.428 personas en el mismo periodo. Esto sugiere que la necesidad de apoyo social se ha intensificado, lo cual podría estar relacionado con las dificultades económicas que atraviesa el país.
El informe destaca que actualmente hay 1.052.837 menores que reciben esta ayuda, lo que representa el 41% del total de beneficiarios. Desde la implementación del IMV en 2020, más de 1,6 millones de menores han sido beneficiarios de esta prestación, lo que pone de relieve la importancia de esta medida para la protección de la infancia. La ministra de Inclusión, Elma Saiz, subrayó que el IMV no solo actúa como una red de seguridad, sino que también representa una inversión social crucial para el futuro de los niños y niñas en el país.
Saiz enfatizó que el objetivo del IMV va más allá de garantizar ingresos, ya que también busca proporcionar estabilidad y oportunidades a las familias. Al permitir que estas puedan planificar su futuro con mayor seguridad, se busca romper ciclos de pobreza y ofrecer un camino hacia la inclusión social. La edad media de los beneficiarios del IMV se sitúa en 28,5 años, y si se excluyen los titulares, la media baja a 20,1 años, lo que indica que muchos jóvenes dependen de esta ayuda para su sustento.
Finalmente, en lo que respecta al Complemento de Ayuda Para la Infancia (CAPI), se reportó que 586.118 hogares recibieron esta prestación en abril, con un importe medio de 66,7 euros por menor y de 121,3 euros por hogar con niños a cargo. Este complemento se ajusta según la edad de los menores, ofreciendo 115 euros al mes para los más pequeños de 3 años, 80,5 euros entre 3 y 6 años, y 57,5 euros para los de 6 a 18 años. La implementación de estas políticas sociales es fundamental para mitigar la desigualdad y brindar apoyo a las familias más vulnerables, un reto que continúa siendo prioritario en la agenda social de España.



