El ministro de Economía, Luis Caputo, tiene la mirada puesta en el año 2026, cuando espera que los argentinos depositen sus ahorros en los bancos en lugar de mantenerlos bajo el colchón. Sin embargo, un reciente análisis de la Fundación Capital sugiere que la fuga de dólares del sistema continúa siendo significativa.

El informe, presentado por el economista Martín Redrado en un evento de la Fundación Mediterránea, revela que la Formación de Activos Externos (FAE) ha encendido las alarmas en un año sin elecciones. Según el estudio, durante enero de este año se retiraron de los bancos aproximadamente 2.730 millones de dólares, de los cuales 743 millones correspondieron a gastos de viajes al exterior, mientras que el resto fue utilizado para la compra de billetes.

En comparación con meses anteriores, la tendencia de fuga se mantiene. En diciembre, la salida fue de 1.822 millones de dólares, mientras que en noviembre alcanzó los 1.119 millones. Durante octubre, mes electoral, la FAE se disparó a 5.434 millones. Se estima que para todo 2026, la fuga total podría llegar a 20.000 millones de dólares, aunque se prevé una disminución de 10.000 millones con respecto a 2025. En este contexto, se espera que en febrero la FAE se aproxime a los 2.000 millones de dólares.