El dólar estadounidense arranca el jueves 23 de abril con un valor promedio de 892,38 pesos chilenos, lo que representa un incremento del 0,42% en comparación con los 888,65 pesos de la jornada anterior. Este repunte, según datos de Dow Jones, se da en un contexto donde la moneda norteamericana se fortalece a nivel global, impulsada por la búsqueda de refugio por parte de los inversionistas ante la creciente incertidumbre geopolítica.
El análisis realizado por la firma de inversión XTB destaca que, a pesar de este aumento, el dólar ha mostrado un crecimiento del 1,5% en la última semana. Sin embargo, cuando se observa la tendencia anual, la divisa estadounidense presenta una caída del 5,59% frente al peso chileno. Esto indica que, aunque hay fluctuaciones a corto plazo, la tendencia a largo plazo sigue siendo más favorable para la moneda local.
En la jornada anterior, el tipo de cambio había experimentado una baja del 0,91%, lo que evidenció las dificultades para establecer una dirección clara en el mercado cambiario. A pesar de la reciente volatilidad, los datos sugieren que esta se mantiene por debajo del promedio anual, lo que podría indicar un período de estabilidad en las cotizaciones, al menos en el corto plazo.
Las tensiones geopolíticas, particularmente en el Medio Oriente, continúan influyendo en el comportamiento del dólar. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán avanzan a un ritmo lento y, a pesar de los esfuerzos diplomáticos, el mercado comienza a anticipar que la incertidumbre podría prolongarse. Esto es especialmente relevante dado que existen reportes contradictorios sobre el progreso de dichas conversaciones, lo que añade un nivel extra de complejidad a las proyecciones económicas.
Otro factor que impacta en el mercado internacional es la situación en el estrecho de Ormuz, donde las restricciones siguen generando presión sobre los precios de la energía. El aumento en el costo del petróleo ha reavivado los temores de inflación a nivel global, lo que a su vez incrementa la demanda por activos considerados seguros, como el dólar estadounidense. Esta dinámica global tiene repercusiones directas en el tipo de cambio local, afectando la estabilidad del peso chileno.
En el plano local, el precio del cobre, una de las principales exportaciones de Chile, también ha mostrado debilidad, cayendo aproximadamente un 1,2% en la sesión actual, después de haber alcanzado máximos de un mes en días anteriores. Esta caída puede influir en las proyecciones a futuro para la moneda chilena, ya que el valor del cobre es un determinante clave en la evolución del tipo de cambio.
De cara a 2026, se espera que el peso chileno tenga una apreciación moderada frente al dólar, con proyecciones que sitúan el tipo de cambio entre los 820 y 880 pesos por dólar, según análisis de consenso de Bloomberg y otros expertos. Esta expectativa se basa en el cambio político hacia la derecha en el país, que está generando un clima de confianza en el ámbito empresarial y potencialmente aumentando la inversión privada, dos elementos cruciales para la estabilidad económica.



