El turismo emisivo desde Argentina experimentó una notable caída en febrero de 2026, con una reducción del 10,7% en comparación con el mismo mes del año anterior. Según el último análisis del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), un total de 1.629.200 argentinos optaron por salir del país, lo que se traduce en 194.600 turistas menos que en febrero de 2025. Este descenso en las salidas se produce en un contexto donde el turismo receptivo, que incluye a los no residentes que ingresan al país, mostró un aumento del 8,0%, con un total de 534.200 visitantes.

La contracción en el turismo emisivo se puede atribuir en gran medida a la situación del tipo de cambio. De acuerdo a los datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), el índice que mide el tipo de cambio real multilateral (TCRM) pasó de 81 puntos en febrero de 2025 a 90,1 en el mismo mes de 2026. Este incremento en el valor del dólar ha hecho que viajar al exterior resulte más costoso para los argentinos, mientras que el costo para los turistas extranjeros que visitan Argentina se ha vuelto más atractivo, favoreciendo así el turismo receptivo.

A pesar de la creciente llegada de turistas extranjeros, la balanza turística del país continúa mostrando un saldo negativo. En febrero, se registró un déficit de 1.095.000 personas en el segmento de turistas, que se agrava al incluir a los excursionistas, donde el saldo negativo alcanzó las 225.700 personas. En total, la diferencia entre turistas que salen y los que ingresan al país se eleva a 1.320.600, lo que refleja una estructura desequilibrada en el sector turístico.

Aunque el informe del Indec no especifica los gastos totales de los turistas, la reducción en el número de viajeros implica que los ingresos por turismo están cayendo. En términos globales, las salidas de turistas y excursionistas sumaron 2.172.600, mientras que los ingresos por turismo totalizaron solo 852.000. Esta diferencia resalta una problemática persistente: el país recibe menos dólares por turismo del que pierde, un factor que afecta la economía nacional.

Al analizar la procedencia de los turistas que visitan Argentina, se observa que Chile se ha consolidado como el principal emisor, representando el 21,1% del total de turistas que llegan al país. Le siguen los visitantes de Europa con un 19,5%, Estados Unidos y Canadá con un 13,8%, y Brasil, que aporta un 13,0% al turismo receptivo argentino. Estos datos indican que Argentina sigue siendo un destino atractivo para los turistas de la región, a pesar de las dificultades económicas.

En cuanto al turismo emisivo, la tendencia se inclina hacia destinos cercanos, con un 82,2% de los viajeros argentinos optando por países limítrofes. Brasil se posiciona como el destino más popular, con el 36,4% de las salidas, seguido por Uruguay con el 16,5% y Chile con el 15,3%. La mayoría de los turistas argentinos eligen viajar por vía terrestre, representando el 53,5% de las salidas, mientras que en el caso del turismo receptivo, el 43,1% de los visitantes ingresó al país por esta misma vía, evidenciando una preferencia por las fronteras terrestres.

En conclusión, el panorama del turismo en Argentina se encuentra marcado por una disminución en los viajes al exterior, impulsada por un contexto económico adverso y un tipo de cambio desfavorable para los residentes. A medida que el país busca atraer más turistas internacionales, será crucial abordar las disparidades en la balanza turística y fomentar un entorno que permita tanto la entrada de divisas como el crecimiento del turismo interno.