La semana pasada trajo consigo una combinación de novedades para el gobierno argentino, con matices positivos y negativos. Entre las noticias alentadoras, se destaca la reciente aprobación en la Cámara de Diputados del proyecto de “Modernización Laboral”, que el oficialismo aspira a convertir en ley en el Senado este viernes. Este avance legislativo es significativo, teniendo en cuenta que el gobierno inició su mandato con escasa representación en el Congreso y que temas laborales han sido históricamente difíciles de abordar, especialmente para administraciones no peronistas. Sin embargo, la nueva normativa enfrentará importantes obstáculos tanto en su implementación como en posibles disputas legales.
A pesar de este logro, la semana estuvo marcada por la lamentable noticia del cierre definitivo de la planta de neumáticos Fate en San Fernando, Buenos Aires, lo que resultó en la desvinculación de 920 trabajadores. El presidente Javier Milei interpretó este acontecimiento como una maniobra del propietario de la empresa, Javier Madanes Quintanilla. No obstante, esta situación refleja una problemática más amplia en el sector industrial, donde, según la Unión Industrial Argentina (UIA), se han perdido 65.000 empleos en los últimos dos años.
Adicionalmente, el panorama internacional tampoco fue favorable. La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos declaró inconstitucionales las “tarifas recíprocas” impuestas por la administración de Donald Trump, quien respondió con un incremento de tarifas generales. Esta medida afecta la competitividad de países como Argentina, que había negociado acuerdos preferenciales. Asimismo, el crecimiento de la economía estadounidense en el cuarto trimestre de 2025 fue de apenas 1,4%, lo que representa otro obstáculo para la administración Trump y sus aliados. Así, la semana reflejó una dualidad en la gestión oficial: mientras se impulsa una agenda legislativa, también se evidencian las dificultades económicas que enfrenta el país.



