La reciente desaceleración en el crecimiento de los depósitos en dólares ha comenzado a generar preocupación en el ámbito económico argentino, ya que este fenómeno puede complicar las estrategias del Gobierno para estimular la actividad económica. En un contexto donde la formalización de los dólares que se encuentran fuera del sistema financiero se ha convertido en un pilar fundamental de la política económica, la situación actual plantea interrogantes sobre la efectividad de las medidas implementadas, como la Ley de Inocencia Fiscal.

El ministro de Economía, Luis Caputo, ha enfatizado la necesidad de que los ahorristas integren sus fondos en el circuito formal. La intención es clara: aumentar la liquidez del sistema bancario y, a su vez, reactivar el crédito y la inversión. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados, los datos recientes indican que el avance de los depósitos en dólares ha perdido impulso desde diciembre de 2025, lo que podría poner en riesgo las proyecciones del Gobierno.

Desde la entrada en vigencia de la Ley de Inocencia Fiscal, que ofrece incentivos para que los ciudadanos depositen sus dólares no declarados en los bancos, se esperaba un repunte significativo en los depósitos. Caputo ha instado a los argentinos a que depositen sus ahorros en el sistema bancario, asegurando que aquellos que necesiten justificar el origen de sus fondos pueden acudir al Banco Nación, donde se ha instruido no exigir documentación adicional. Sin embargo, la respuesta de los ahorristas ha sido más lenta de lo anticipado.

Datos de la consultora Analytica, basados en información del Banco Central de la República Argentina, revelan que el crecimiento de los depósitos en dólares del sector privado ha mostrado una clara desaceleración. En diciembre de 2025, los depósitos aumentaron en USD 1.256 millones, pero en enero de 2026 este incremento se redujo a USD 979 millones. En los siguientes meses, las cifras continuaron disminuyendo, con incrementos de USD 425 millones en febrero y apenas USD 151 millones en marzo.

Este cambio de tendencia es significativo, ya que se esperaba que la Ley de Inocencia Fiscal generara un efecto positivo inmediato en la formalización de ahorros. Sin embargo, según los registros de Analytica, durante marzo se observó una caída en los saldos de depósitos en 11 de los 16 días hábiles monitoreados. El 2 de marzo, los depósitos alcanzaron un pico de USD 39.173 millones, impulsados por el pago del Bono para la Reconstrucción de la Argentina Libre (Bopreal), pero luego se produjo una disminución de USD 636 millones, lo que dejó al mes con un aumento neto de solo USD 151 millones.

Al 20 de marzo, los depósitos en moneda extranjera del sector privado totalizaban USD 38.483 millones, lo que representa un incremento de USD 1.842 millones desde el 1° de diciembre de 2025, cuando se registraron USD 36.641 millones. Aunque el crecimiento es positivo, la desaceleración plantea dudas sobre la sostenibilidad de este proceso. Caputo ha vinculado el futuro económico del país con la formalización de los ahorros, pero la tendencia actual sugiere que es necesario ajustar las estrategias para lograr una mayor integración de los fondos en el sistema financiero.

Las implicaciones de esta situación son múltiples. Por un lado, la menor afluencia de dólares al sistema bancario puede limitar la capacidad del Gobierno para impulsar políticas de reactivación económica. Por otro lado, la falta de confianza de los ahorristas en el sistema financiero podría estar relacionada con la volatilidad económica y la incertidumbre política que ha caracterizado al país en los últimos años. En este contexto, se torna crucial que el Gobierno desarrolle medidas más efectivas que logren captar la confianza de los ciudadanos y logren revertir la tendencia actual.