El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció una reorganización de la estructura de la Presidencia que contempla la eliminación de varias consejerías y agencias. Según explicó, la medida busca evitar la “duplicidad de funciones y el despilfarro” y trasladar las competencias de esos organismos a ministerios y entidades con mandato legal.

De la Espriella señaló que el cambio permitirá fortalecer la rendición de cuentas y reducir la burocracia. En un video difundido en redes sociales, estimó que la reforma implicará la eliminación de 229 cargos de entrada y un ahorro anual cercano a los 10.000 millones de pesos, equivalentes a unos 2,7 millones de euros.

El mandatario electo afirmó que los recursos serán destinados a “programas que beneficien directamente a los colombianos”. También sostuvo que la transformación apunta a construir “un Estado más transparente y cercano a las regiones” y definió la futura estructura presidencial como un centro de coordinación ejecutiva, con una planta de personal “sin corbatas y sin cargos para pagar favores políticos ni cuotas burocráticas”.

Como parte de los cambios, la figura del comisionado de paz dejará de existir bajo esa denominación y pasará a llamarse comisionado de seguridad. De la Espriella también informó el nombramiento de María Nohemí Arboleda como ministra de Minas y Energía.

Además, anticipó una visita de representantes del Banco Mundial para “armar un paquete de cooperación e inversión”. El presidente electo presentó la reforma como una estructura más austera, eficiente y orientada a los resultados, aunque no precisó en el anuncio cuándo comenzarán a aplicarse las modificaciones.