El mundo observa con preocupación el aumento de las tensiones en Medio Oriente, donde Estados Unidos e Israel intensifican sus operaciones militares en Irán. En este contexto, el G7 ha decidido convocar una cumbre de emergencia para este miércoles, con el objetivo de abordar las repercusiones económicas que está generando la guerra, siendo el suministro de petróleo una de las principales inquietudes.

La iniciativa fue impulsada por el presidente francés, Emmanuel Macron, quien ocupa la presidencia del grupo en este momento. Esta cumbre será la tercera reunión entre los líderes de las economías más avanzadas del planeta, después de que los ministros de Finanzas se reunieran el lunes y sus pares de Energía lo hicieran el martes. El G7 está compuesto por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y la Unión Europea, que, aunque no es miembro oficial, tiene representación permanente.

El ministro francés de Economía, Roland Lescure, indicó que las naciones del G7 están listas para actuar “de manera urgente y con todas las herramientas disponibles” para estabilizar el mercado petrolero. A raíz del conflicto, Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz, un punto clave por donde transita alrededor del 20% del petróleo mundial. Esta situación ha llevado a que el precio del barril de referencia estadounidense se haya disparado en más de un 35% en una semana, superando los 100 dólares, para luego estabilizarse en torno a los 90 dólares. Con el estrecho militarizado, el G7 busca alternativas para asegurar el abastecimiento de hidrocarburos en la región.