La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una grave advertencia sobre la situación del sector sanitario en África, evidenciando que el continente enfrenta una crisis que se agrava día a día. Según el último informe titulado "Estado de la Fuerza Laboral Sanitaria en África 2026: Planificar. Capacitar. Retener.", menos de la mitad de los profesionales de salud necesarios están disponibles en la región, mientras que alrededor de un millón de trabajadores cualificados se encuentran sin empleo. Esta alarmante realidad se presentó en el marco del Segundo Foro Africano de Inversión en la Fuerza Laboral Sanitaria, llevado a cabo en Accra, Ghana.
El informe revela que, a pesar de un aumento en la cantidad de personal sanitario en África —de 4,3 millones en 2018 a 5,72 millones en 2024—, la realidad es que actualmente solo se cuenta con el 46 % de los profesionales que se requieren. De este total, aproximadamente 943.000 profesionales están desempleados, lo que resalta la ineficiencia en la gestión de recursos humanos en el sector de la salud. Esta situación es especialmente preocupante en un continente donde las necesidades sanitarias son extremadamente altas y donde la escasez de talento puede tener consecuencias devastadoras para la salud pública.
El director regional de la OMS en África, el doctor Mohamed Janabi, explicó que la elevada tasa de desempleo en el sector sanitario se debe en gran medida a fallos sistémicos en la contratación y retención de personal, más que a una falta de formación de los trabajadores. En algunos países africanos, hasta el 27 % del personal de salud está desempleado, y la situación es aún más alarmante si se considera que uno de cada diez profesionales ha decidido emigrar en busca de mejores oportunidades, dejando a sus países de origen en una situación más precaria.
Además de la escasez de personal, el informe subraya que, incluso en los lugares donde hay profesionales trabajando, existen serias deficiencias en la calidad del servicio. Por ejemplo, se señala que el diagnóstico correcto se logra en solo el 62 % de los casos, y el tratamiento adecuado apenas alcanza el 40 %. Esto indica que el desafío no solo radica en la cantidad de profesionales, sino también en la calidad de la atención que se brinda a la población.
La OMS ha revisado sus proyecciones sobre la escasez de personal sanitario en África para el año 2030, estimando que el déficit se reducirá de 6,1 millones a 5,85 millones. Sin embargo, esta mejora no es suficiente para abordar los problemas estructurales que enfrenta el sistema de salud en la región. Para cerrar la brecha existente, se recomienda que los países aumenten su inversión en salud, destinando aproximadamente cuatro dólares adicionales por persona al año o incrementando los presupuestos destinados a personal sanitario en un 15 % anual.
La OMS también ha sugerido optimizar el uso de los recursos disponibles. Janabi destacó que los gobiernos deberían reservar entre un 3 % y un 5 % de sus presupuestos de salud específicamente para la capacitación del personal. Esta estrategia incluye un cambio en la metodología de formación, promoviendo el aprendizaje digital en lugar de depender únicamente de talleres presenciales. La propuesta busca garantizar que los trabajadores de la salud estén mejor equipados para enfrentar los desafíos actuales y futuros.
El foro celebrado en Ghana no solo tiene como objetivo movilizar compromisos financieros, sino que también servirá como una plataforma para presentar la Agenda Africana de Personal Sanitario 2026-2035. Esta estrategia regional busca abordar de manera integral la planificación, contratación y retención de trabajadores de la salud en África, con el fin de mejorar la situación crítica que enfrenta el sector y asegurar un futuro más saludable para la población del continente.



