En un giro inesperado de los acontecimientos, el ministro de Economía, Luis Caputo, enfrentó una significativa caída de los depósitos en moneda extranjera del Tesoro, que se redujeron en USD 796 millones en un solo día. Esta situación ocurre justo cuando se creía que el funcionario había logrado asegurar USD 1.300 millones para encarar el vencimiento de deuda de julio, que alcanza los USD 4.200 millones. El impacto de esta caída plantea interrogantes sobre la estabilidad de las finanzas públicas y la capacidad del Gobierno para manejar las tensiones del mercado.
La Secretaría de Finanzas tiene ante sí una nueva oportunidad para intentar recomponer el saldo en dólares a través de una licitación de los bonos Bonar 2027 y Bonar 2028. Esta subasta será observada con gran atención por los analistas, especialmente tras la decepcionante segunda vuelta de la anterior colocación, donde solo se logró colocar USD 48 millones del bono que vencerá después de la gestión de Javier Milei. La incertidumbre que rodea a estas operaciones refleja la complejidad del contexto económico actual y la presión que enfrenta el equipo de Caputo.
De acuerdo con el último balance del Banco Central de la República Argentina (BCRA), los depósitos en moneda extranjera del Tesoro se ubicaron en USD 1.345 millones al 5 de mayo, equivalentes a aproximadamente $1,8 billones según el tipo de cambio oficial. Sin embargo, al día siguiente, estos depósitos se desplomaron a USD 549 millones, lo que implica una disminución alarmante en un lapso de 24 horas. La falta de explicaciones oficiales por parte del Ministerio de Economía ha dejado a los analistas y al mercado a especular sobre las causas detrás de esta caída, que frecuentemente se vincula al pago de deuda externa.
El clima de incertidumbre se intensificó luego de los resultados de la última licitación. Dos semanas atrás, la Secretaría de Finanzas había adjudicado USD 148 millones en la segunda subasta, tras recibir ofertas por el mismo monto. Esta operación reveló que se colocaron USD 100 millones en el Bonar 2027 a una tasa nominal anual del 5,04%, mientras que el Bonar 2028 logró captar solo USD 48 millones, pero a una tasa más elevada del 8,44%. Estos resultados contribuyeron a una recaudación total de USD 848 millones durante la semana, pero la debilidad en el tramo en dólares genera preocupaciones sobre la confianza del mercado en estos instrumentos.
A lo largo de mayo, el Ministerio de Economía ha conseguido emitir un total de USD 1.348 millones mediante la colocación de estos dos bonos en dólares. Si se consideran las licitaciones previas, la cifra total asciende a USD 2.279 millones. Sin embargo, el análisis realizado por la consultora Equilibra indica que, a pesar de la solidez en pesos, hay señales mixtas en el segmento de dólares, lo que podría presagiar dificultades en futuras licitaciones. Este análisis destaca un “roll-over positivo por cuarta vez consecutiva”, aunque advierte que el Bonar 2028 no alcanzó el máximo de emisión en su segunda vuelta.
En este contexto, el futuro inmediato del equipo económico se presenta incierto. La próxima licitación será un termómetro crucial para medir la confianza del inversor y el apoyo al manejo de la deuda pública. Los resultados de esta operación no solo influirán en el saldo en dólares del Tesoro, sino que también tendrán repercusiones en la percepción del mercado sobre la estabilidad económica del país y la capacidad del Gobierno para afrontar los desafíos que se avecinan. La presión sobre el ministro Caputo y su equipo será intensa, y el desenlace de esta situación podría marcar un hito en el rumbo financiero del país.



