La industria automotriz argentina enfrenta un momento crítico, ya que el acuerdo de complementación económica (ACE55) con México, que permite la importación de vehículos sin aranceles, está a punto de vencer. Con solo cinco días restantes para la renovación, las negociaciones entre ambos países no han logrado avanzar, dejando al sector en una situación de incertidumbre.

Fuentes del sector automotor informaron que han habido múltiples rondas de propuestas y contrapropuestas, pero no se ha alcanzado un consenso. Argentina busca incluir más productos en el acuerdo general (ACE6), lo cual ha encontrado resistencia por parte del gobierno mexicano. Este desacuerdo ha complicado la posibilidad de avanzar con la renovación del ACE55, que ya se había prorrogado solo por un año en la última ocasión, cuando antes se realizaba por períodos de tres años.

El ACE55 es desfavorable para Argentina, dado que las exportaciones de automóviles hacia México son prácticamente inexistentes. En este contexto, varias automotrices han optado por trasladar su producción a México para optimizar costos y escala. Volkswagen y Nissan han cesado la producción de modelos como el VW Taos y Nissan Frontier en sus plantas locales, eligiendo abastecerse de unidades desde México, donde se concentra la fabricación de vehículos para diversos mercados regionales. Esta reubicación implica un cambio significativo en la estrategia de producción, lo que podría tener impacto en el mercado automotor argentino si no se logra alcanzar un nuevo acuerdo.