La energía solar en Argentina está experimentando un notable crecimiento, impulsado por la disminución de costos a nivel internacional y la mejora en la logística. Gabriel, un experto en el sector, señala que una falla en la cadena logística no solo retrasa la instalación, sino que puede afectar la viabilidad económica de un proyecto. En su análisis, destaca la importancia de la cadena de suministro en el desarrollo de iniciativas renovables.
Desde 2020 hasta 2025, la industria solar ha crecido aproximadamente un 170%, gracias a una mayor demanda y la incorporación de nuevos actores en el mercado. Asimismo, se han desarrollado capacidades técnicas que han facilitado la instalación de sistemas de generación de energía solar, haciéndolos más accesibles y económicos en comparación con hace una década.
El almacenamiento de energía también ha tenido avances significativos, especialmente con la masificación del litio, que ha reducido el costo de las baterías. Esto ha permitido que tanto hogares como industrias opten por soluciones de energía solar más viables. En la actualidad, la decisión de invertir en energía solar se basa no solo en la sostenibilidad, sino también en la eficiencia económica, con tiempos de repago que han disminuido notablemente, lo que favorece su adopción.



