El grupo de infraestructuras de agua y energía Cox se adjudicó, mediante un concurso público, la construcción de la planta desaladora de Rosarito, en Baja California, México. El proyecto, impulsado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), contempla una inversión de 304 millones de dólares, equivalentes a casi 263 millones de euros.
Según informó la compañía, que preside Enrique Riquelme, la instalación será “la mayor de América Latina para consumo humano” y permitirá fortalecer la seguridad hídrica de la región. En su primera etapa, la obra beneficiará a alrededor de un millón de personas.
La desaladora integra las iniciativas prioritarias del Plan Nacional Hídrico de México y estará destinada a cubrir las necesidades de abastecimiento de los municipios de Playas de Rosarito y del suroeste de Tijuana.
La primera fase incluye la construcción de una planta con capacidad para tratar 2.200 litros de agua por segundo. De acuerdo con las previsiones difundidas por Cox, esa producción permitirá incorporar aproximadamente 190 millones de litros diarios de agua potable al sistema regional de abastecimiento.
“Este proyecto reafirma nuestro compromiso con México, tras la adquisición de Iberdrola México, en un país al que aportamos nuestra experiencia en el sector del agua con esta adjudicación. Seguimos trabajando por el desarrollo de infraestructuras que contribuyan al bienestar de las personas y al crecimiento sostenible del país”, afirmó Riquelme.



