La moneda estadounidense finalizó su cotización en 24 pesos cubanos al cierre del 20 de marzo, marcando una leve disminución del 0,04% en comparación con el día anterior, cuando el valor se encontraba en 24,01 pesos. Esta fluctuación en el tipo de cambio refleja la inestabilidad que ha caracterizado al mercado cambiario cubano en la última semana, donde el dólar ha experimentado cambios sutiles, pero se mantiene un aumento del 0,04% en términos interanuales, evidenciando una tendencia de crecimiento a lo largo del año.

En relación a las cifras de la semana anterior, el dólar había mostrado un incremento del 0,27%, lo que pone de manifiesto la falta de consistencia en su comportamiento en el mercado oficial. Si bien la volatilidad de los últimos siete días es inferior a la registrada en el último año, con un índice de 3,82%, el contexto económico de Cuba sigue siendo complejo, con factores que influyen en el valor de su moneda y en la economía nacional en general.

Cuba ha proyectado un crecimiento económico del 1% para el año 2026, cifra que coincide con las estimaciones de 2025, un objetivo que no se logró alcanzar debido a la contracción del Producto Interno Bruto (PIB). Joaquín Alonso, ministro de Economía y Planificación, ha declarado que el país se encuentra en una “economía de guerra”, enfrentando diversos desafíos y tensiones que amenazan con intensificarse en el futuro inmediato. Este contexto marca un cambio en la forma en que el gobierno aborda la relación con la economía, buscando estrategias más efectivas para sobrellevar la situación.

Las perspectivas de crecimiento se sustentan en la mejora del sector turístico y en el aumento de los servicios de exportación, en particular aquellos relacionados con la salud, que continúan siendo esenciales para la captación de divisas. No obstante, el gobierno también ha advertido sobre el aumento previsto del 10% en los precios del mercado formal, lo que representaría una disminución en comparación con la inflación interanual del 14,07% registrada a finales de 2025. Esta situación plantea serias inquietudes sobre el poder adquisitivo de la población y la estabilidad económica del país.

Se estima que el déficit fiscal para 2026 alcanzará los 74.500 millones de pesos cubanos, equivalente a aproximadamente 3.100 millones de dólares al tipo de cambio oficial. Esta cifra es similar a la del año anterior, lo que indica una continuidad en los problemas estructurales que enfrenta la economía cubana, tales como la escasez de productos esenciales, cortes de energía, una inflación elevada y un aumento de la dolarización, así como la fuerte migración que ha afectado al país en los últimos años. Entre 2020 y 2024, la economía cubana sufrió una contracción del 11%, con un retroceso del 1,1% en 2024, marcando un segundo año consecutivo de declive económico.

Ante este panorama, el gobierno ha enfatizado la necesidad de atraer inversión extranjera y ha prometido crear un entorno “más dinámico y transparente” para los inversores. Sin embargo, a pesar de las promesas, las autoridades reconocen las dificultades financieras y la complejidad del contexto internacional que complican la situación actual. La confianza de los inversores es clave para la recuperación económica, y el gobierno debe demostrar su compromiso con políticas que fomenten la inversión y el crecimiento sostenible.

El peso cubano, que es la moneda oficial del país, se divide en 100 centavos y es utilizado principalmente por la población local. Desde el 1 de enero de 2021, el peso cubano convertible dejó de ser una moneda de curso legal, aunque todavía posee valor legal, su aceptación es mínima en el mercado. Históricamente, en el año 2002, la tasa de cambio era de 21 pesos cubanos por cada peso convertible, pero esa cifra se devaluó hasta alcanzar los 26 pesos cubanos por cada peso convertible, lo que refleja la inestabilidad del sistema monetario cubano y la necesidad de reformas profundas en la economía del país.