La adquisición de un inmueble representa una de las decisiones financieras más relevantes en la vida de una persona. Sin embargo, es crucial comprender que el precio publicado de una propiedad no se limita al monto que figura en el aviso. En el caso de una propiedad valorada en 100.000 dólares, los gastos adicionales pueden sumar entre un 5,5% y un 12%, dependiendo de si se trata de una compra en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) o en la provincia de Buenos Aires. Este detalle es fundamental para quienes planean la compra, ya que subestimar estos costos puede llevar a sorpresas desagradables al momento de formalizar la operación.
Los gastos vinculados a la compra de un inmueble incluyen impuestos, honorarios, gastos notariales y otros costos que pueden variar significativamente. Según Pablo Valencia Neira, CEO de Valencia Neira Real Estate, en CABA los gastos adicionales se sitúan habitualmente entre el 7% y el 7,5%, aunque si se opta por un crédito hipotecario, este porcentaje podría elevarse hasta el 8,5%. Sin embargo, es importante señalar que hay una ventaja para quienes adquieren una vivienda única y de ocupación permanente. Para propiedades cuyo valor no supere los 226.100.000 pesos, equivalentes a aproximadamente 155.000 dólares, se contempla una exención del Impuesto de Sellos. Esto podría reducir el costo total a un rango cercano al 5,5% o 6%, lo que resulta beneficioso para ambas partes involucradas en la transacción.
Por otro lado, en la provincia de Buenos Aires, los costos adicionales suelen ser más elevados. Fernando Belvedere, titular de Belvedere Propiedades, estima que el gasto extra puede fluctuar entre el 8% y el 12%. La variación de estos porcentajes depende de factores como la localidad, el tipo de inmueble y si se cuenta con financiamiento hipotecario. Belvedere subraya la importancia de conocer todos los gastos asociados antes de finalizar la operación, para evitar sorpresas que puedan comprometer la viabilidad de la compra.
Es común que los compradores primerizos ignoren varios conceptos que integran el costo final de la transacción, lo que puede llevar a la subestimación del desembolso total. En CABA, el comprador suele ser responsable de gastos como honorarios del escribano, gastos de escritura y otros costos relacionados con la gestión de la propiedad. Por su parte, el vendedor debe presentar los certificados necesarios para la transferencia del dominio, además de asumir impuestos vinculados con la operación y otros costos de documentación.
Mario Gómez, de Le Bleu Negocios Inmobiliarios, recomienda que el escribano esté involucrado desde el inicio de la operación, y no solo en el momento de la firma de la escritura. Según Gómez, muchos inconvenientes surgen debido a discrepancias entre la superficie real del inmueble y la superficie que fue declarada, así como por documentación urbana que puede estar desactualizada. Esto resalta la importancia de contar con asesoramiento legal desde las primeras etapas del proceso.
Por último, es fundamental tener en cuenta que gran parte de los costos asociados a la compra de un inmueble pueden ser objeto de negociación. Valencia Neira enfatiza que muchas personas se enfocan únicamente en el precio de venta y descuidan la estructura jurídica, impositiva y registral que también forma parte del costo total. Además, aspectos como la fecha de posesión, los muebles incluidos en la compra y los tiempos para mudarse son temas que deben ser discutidos antes del cierre de la transacción, ya que pueden influir en la satisfacción de ambas partes.



