La Comisión de Comercio Justo de Corea del Sur ha dado inicio a una investigación formal contra Google, acusándolo de abuso de su posición dominante en el sector de las aplicaciones para Android. Esta acción podría resultar en una multa que alcanzaría hasta los 553 millones de dólares, reflejando la preocupación del regulador surcoreano por las prácticas comerciales del gigante tecnológico. La investigación se basa en la premisa de que las estrategias comerciales de Google han perjudicado a la competencia y han limitado las opciones para los desarrolladores de aplicaciones.

El foco de la indagación radica en el programa conocido como Games Velocity Program, o Project Hug, que Google estableció en 2019 con varias empresas de videojuegos tanto locales como internacionales. Entre las firmas implicadas se encuentran gigantes como Activision Blizzard King y Riot Games, así como las surcoreanas NCSoft y Netmarble. El objetivo de estos acuerdos, según la FTC, era ofrecer incentivos que favorecieran a Google Play en detrimento de otras plataformas de distribución de aplicaciones, lo que plantea interrogantes sobre la equidad en el mercado.

Según los datos proporcionados por la Comisión, el comportamiento de Google habría afectado ventas que suman 9.217,77 millones de dólares. Este monto se deriva de la evaluación preliminar que realizó el organismo regulador, que sostiene que la legislación coreana permite imponer sanciones de hasta el 6% sobre las ventas afectadas por prácticas anticompetitivas. Además de las multas, la FTC también tiene la autoridad para dictar órdenes correctivas que puedan modificar el comportamiento comercial de la empresa.

Las acusaciones indican que Google proporcionó apoyo financiero a las desarrolladoras para cubrir costos de su ecosistema, que incluye servicios como Google Cloud y YouTube. A cambio, las compañías debían ofrecer condiciones más ventajosas a Google Play que a sus competidores en términos de fechas de lanzamiento y promociones. Este tipo de maniobras, según la FTC, han disminuido los incentivos para que los desarrolladores consideren otras tiendas de aplicaciones, lo que podría estar perjudicando la competencia en el sector.

La administración de Google ahora enfrenta un plazo de ocho semanas para presentar su defensa ante la Comisión de Comercio Justo. La FTC ha elaborado un informe preliminar donde se detallan los hallazgos de la investigación, así como una valoración jurídica y propuestas de medidas a implementar. Sin embargo, es importante destacar que este documento no representa una decisión final, ya que el caso será analizado y deliberado por los miembros de la comisión en las próximas semanas.

Este desarrollo se produce en un contexto global donde las grandes empresas tecnológicas están bajo un creciente escrutinio. Las autoridades de varios países han comenzado a investigar las prácticas comerciales de estas compañías, buscando asegurar un mercado más justo y competitivo. La situación en Corea del Sur podría sentar un precedente significativo, no solo para el futuro de Google en la región, sino también para la regulación de los gigantes tecnológicos en todo el mundo.