El más reciente análisis del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), realizado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), ha arrojado que las consultoras y entidades financieras anticipan una inflación mensual del 2% tanto para junio como para julio. Esta proyección se enmarca dentro de un contexto de creciente preocupación por el comportamiento de los precios en el país, donde se estima que la inflación anual alcanzará un 30%. Asimismo, se prevé que el tipo de cambio cierre el año en $1.673 por dólar, un dato que resuena en un ambiente económico marcado por la incertidumbre y la volatilidad.
En la sexta edición de este informe correspondiente al año, los analistas participantes del REM han ajustado sus expectativas para el Índice de Precios al Consumidor (IPC), situando la proyección de junio en 2%, una décima por debajo del pronóstico anterior. Es interesante señalar que entre los analistas que históricamente proporcionan las estimaciones más precisas, conocidos como el Top 10, la previsión se ha ajustado a 1,9%, lo que representa una disminución de dos décimas respecto al último informe. Este ligero descenso sugiere un consenso moderado entre los especialistas sobre la trayectoria inflacionaria, aunque el nivel sigue siendo preocupante para los consumidores.
Las previsiones a futuro plantean que la inflación mensual podría superar el umbral del 2% a partir de agosto, con una mediana de expectativas que baja a 1,8% tanto en agosto como en septiembre. Para octubre y noviembre, los pronósticos se sitúan en 1,7%, mientras que se anticipa un ligero aumento a 1,8% en diciembre. Este patrón de moderación en la inflación podría ofrecer un alivio temporal a los consumidores, aunque las proyecciones aún no reflejan un control total sobre el fenómeno inflacionario que ha afectado a la economía argentina en los últimos años.
El informe también proporciona información sobre la inflación núcleo, que excluye los precios de bienes estacionales y regulados. En este contexto, los analistas han estimado que la inflación núcleo de junio se ubicará en 1,9%, una décima menos que la proyección anterior. El Top 10 coincide con esta estimación, lo que sugiere un alineamiento en las percepciones de los expertos sobre la estabilidad de los precios subyacentes en la economía.
En el ámbito del tipo de cambio, los expertos consideran que el dólar seguirá su tendencia de aumento moderado en la segunda mitad de 2026. Para julio, la mediana de las proyecciones sitúa al dólar oficial en $1.482, con aumentos mensuales que lo llevarían a $1.513 en agosto y a $1.548 en septiembre. Para octubre, se espera que el dólar alcance los $1.589, y se proyecta un cierre de año en $1.673. Esta evolución del tipo de cambio es crucial, ya que impacta directamente en los precios internos y en la capacidad de compra de los consumidores.
Finalmente, en lo que respecta al Producto Interno Bruto (PIB), los encuestados han estimado un crecimiento del 0,6% para el segundo trimestre de 2026, lo que representa un ajuste a la baja de 0,6 puntos porcentuales en comparación con el sondeo previo. Para el tercer trimestre, las expectativas apuntan a un incremento de 0,9%, que se mantiene apenas por debajo de la proyección anterior. Este crecimiento moderado del PIB indica la fragilidad de la recuperación económica, en un contexto donde la inflación y el tipo de cambio continúan ejerciendo presión sobre la economía nacional.



