La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Castellón condenó a 11 años de prisión a un hombre por un delito continuado de agresión sexual contra su hija, a quien sometió a distintas prácticas sexuales durante su infancia. La información fue comunicada por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.
Además de la pena de cárcel, el condenado deberá pagar una indemnización de 15.000 euros por los daños morales y perjuicios ocasionados a la víctima. La resolución también le prohíbe acercarse a menos de 500 metros de ella, de su domicilio o de su centro de estudios, y comunicarse por cualquier medio durante diez años desde que la sentencia quede firme. A ese período se sumarán otros diez años a partir del cumplimiento de la condena.
El tribunal dispuso, asimismo, ocho años de libertad vigilada, la privación de la patria potestad y una inhabilitación especial para ejercer los derechos inherentes a ella durante seis años.
Según consideró probado la Sala, los hechos comenzaron en 2018, cuando la niña tenía siete años. El hombre aprovechaba los momentos en que quedaba a solas con ella en el domicilio familiar, situado en una localidad de la comarca de la Plana Alta, mientras la madre salía a trabajar. Los contactos empezaron con besos y tocamientos en las partes íntimas de la menor y, con el paso del tiempo, derivaron en otras prácticas de carácter sexual, bajo el pretexto de enseñarle a tener sexo. La sentencia también establece que esas conductas continuaron hasta 2021, cuando la víctima tuvo su primera menstruación.



