Al comenzar el año 2026, el Gobierno reafirmó su compromiso hacia una disciplina fiscal, logrando un superávit primario del 0,3% del Producto Bruto Interno (PBI) y un resultado financiero positivo del 0,1% del PBI. Sin embargo, si se excluye el ingreso extraordinario de $1.105.159 millones proveniente de la licitación de las hidroeléctricas del Comahue, el superávit primario habría caído al 0,2%, y el resultado financiero se habría acercado al equilibrio. Esto se da en un mes en el que también se realizaron pagos netos de intereses por bonos equivalentes al 0,2% del PBI. A pesar de estos resultados, la debilidad en los ingresos fiscales limita la capacidad del Gobierno para reducir la carga impositiva.
En cuanto al gasto primario, se observó un ajuste del 0,7% en términos reales interanuales durante enero. Las partidas que registraron bajas significativas incluyen prestaciones sociales (-1,5%), gastos de funcionamiento (-15,8%) y obra pública (-36%). Por otro lado, los subsidios energéticos experimentaron un notable aumento del 191,3%, impulsado principalmente por una base de comparación baja en enero de 2024. Sin embargo, la preocupación por la caída en la recaudación tributaria es evidente, ya que desde agosto del año pasado se han registrado variaciones negativas en la recaudación. El cierre de 2025 mostró una disminución del 2,8% y, en enero de 2026, los ingresos volvieron a caer un 1,2% en términos reales. Sin el ingreso extraordinario mencionado, la caída habría sido aún más drástica, alcanzando un 8,3% interanual real.
En el ámbito financiero, febrero se caracterizó por un contexto internacional más incierto, lo que afectó el desempeño de los activos locales. La situación global se tornó más selectiva, con tensiones en Medio Oriente y dudas sobre las valoraciones del sector tecnológico relacionado con la inteligencia artificial. En este marco, el Merval en dólares ha sufrido una caída del 6,4% desde finales de enero, mientras que el riesgo país sigue mostrando dificultades para estabilizarse por debajo de los 500 puntos básicos. En el mercado cambiario, se observan signos de estabilidad, impulsados por la apreciación de monedas regionales y la oferta de divisas, lo que ha permitido al Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumular reservas, aunque a un ritmo más lento que en semanas anteriores. Además, se presentó una nueva regulación que permitirá a las ALyCs captar ahorros en dólares no bancarizados, lo que podría generar una nueva fuente de financiamiento para el país.



