El Banco Popular de China (BPC) ha decidido, en su reciente reunión, no modificar las tasas de interés de sus facilidades de préstamo, tanto a un año como a cinco años. Esta decisión se toma en el contexto de una política monetaria que busca mantener la estabilidad económica y facilitar el acceso al crédito para los consumidores y las hipotecas.
Las tasas de interés permanecerán en 3% para los préstamos de un año y en 3,50% para aquellos de cinco años. Estas tasas son fundamentales, ya que influyen en la mayoría de los nuevos créditos y en los préstamos pendientes, así como en las hipotecas que se gestionan en el país. La última reducción de estas tasas se produjo en mayo de 2025, cuando se recortó 10 puntos básicos la tasa a un año.
El gobernador del BPC, Pan Gongsheng, ha manifestado la intención de seguir aplicando una política monetaria expansiva durante 2026, lo que podría incluir futuros recortes en las tasas y ajustes en el coeficiente de reservas obligatorias. El objetivo es garantizar una liquidez adecuada en el mercado y fomentar un crecimiento económico sólido, además de estabilizar los precios y crear un entorno financiero propicio para el desarrollo a largo plazo.



