En los primeros dos meses de 2026, China realizó importaciones de productos lácteos por un total de 1.989 millones de dólares, lo que representa una disminución del 3% en comparación con el mismo período del año anterior. Estos datos provienen del informe mensual de importaciones elaborado por el Instituto Nacional de la Leche (Inale), que utiliza cifras de la Aduana china. Este panorama tiene implicancias directas para Uruguay, dado que el país asiático se posiciona como el principal receptor de las exportaciones lácteas uruguayas.

La tendencia observada en el informe es un cambio en la demanda por parte de los consumidores chinos, quienes parecen estar inclinándose más hacia productos lácteos elaborados como quesos y fórmulas infantiles, mientras que la leche en polvo entera ha visto una drástica caída en su volumen importado, con un descenso del 26%. Este tipo de leche, que representa el 15% del total de las importaciones lácteas de China, pasó de 103.959 toneladas en enero-febrero de 2025 a 76.927 toneladas en el mismo período de 2026, marcando así el nivel más bajo en cuatro años. Esto es preocupante para los productores uruguayos, ya que este producto es uno de los más relevantes en sus exportaciones hacia el mercado chino.

El mercado de la leche en polvo entera es dominado mayoritariamente por Nueva Zelanda, que aporta el 95% de las importaciones, seguida de Australia con un 3%. A pesar de la histórica relación comercial entre Uruguay y China, el país sudamericano no aparece como un proveedor significativo en este segmento en los primeros meses del año, lo que podría estar relacionado con patrones estacionales en las exportaciones que no se reflejan en los datos iniciales. Este descenso en las importaciones de leche en polvo entera es una señal que el sector productivo uruguayo debe analizar con atención, dado que este producto compite directamente con las ofertas de otros países en el mercado chino.

Por otro lado, no todo son malas noticias en el sector lácteo. Los datos indican un aumento notable en las importaciones de quesos, que crecieron un 31% en volumen durante los mismos meses, alcanzando las 38.651 toneladas, la cifra más alta en cuatro años. Este tipo de producto representa el 9% del total importado en términos monetarios. Al igual que en el caso de la leche en polvo, Nueva Zelanda es el principal proveedor de quesos, con un 64%, seguida de Australia y Dinamarca. Aunque Uruguay tiene una participación limitada en este segmento, el crecimiento del mercado de quesos podría abrir oportunidades para una estrategia de diversificación de la oferta de productos lácteos exportados.

Las fórmulas infantiles también muestran un crecimiento, con un aumento del 5% en volumen, representando el 36% del total de las importaciones lácteas. Los principales exportadores de este tipo de productos son Holanda, Nueva Zelanda y Francia, mientras que Uruguay aún no tiene una presencia relevante en este nicho de mercado. Este segmento en particular es atractivo, ya que la demanda por fórmulas infantiles de calidad se mantiene alta en China, lo que podría ser un área de oportunidad para los productores uruguayos en el futuro.

Por su parte, las importaciones de leche y nata también experimentaron un ligero incremento del 2%, mientras que otros productos como la manteca y el butter-oil registraron una caída del 4%. El suero, que representa el 8% de las importaciones lácteas, ha estado en un descenso constante desde 2022, con una disminución del 24% interanual en los últimos datos. Este producto es liderado por Estados Unidos, Polonia y Holanda, y su caída puede reflejar cambios en las preferencias del mercado chino hacia otros tipos de productos lácteos.

Finalmente, la caída del 28% en las exportaciones de lácteos hacia China, particularmente en celulosa y subproductos, es un indicador adicional de que el sector lácteo uruguayo debe adaptarse a las nuevas dinámicas de un mercado que está en constante evolución. La reducción en las importaciones de leche en polvo entera enfatiza la necesidad de una revisión estratégica en las ofertas exportadoras y un enfoque en productos que respondan a las nuevas demandas de los consumidores chinos.