Este miércoles, Chile comienza una nueva etapa en su historia política con la llegada al poder de José Antonio Kast, un político de derecha que asumirá la presidencia tras el mandato de Gabriel Boric. Durante la gestión de Boric, marcada por reformas limitadas y un esfuerzo por estabilizar la economía, el país enfrentó serios desafíos que, según Kast, requieren de un "Gobierno de emergencia" para ser abordados.

Kast, conocido por su postura firme en temas de seguridad, ha prometido recuperar la grandeza de Chile a través de un enfoque más agresivo en la lucha contra el crimen organizado y una política migratoria más estricta. En su campaña, el nuevo presidente afirmó que "Chile se cae a pedazos", subrayando la necesidad de un cambio radical en la dirección del gobierno para enfrentar las crisis actuales.

Aunque algunos analistas sugieren que la situación económica que heredará Kast no es tan complicada como él sostiene, el país sigue lidiando con un panorama moderado. Durante el gobierno de Boric, la economía chilena logró estabilizarse, con una inflación que, tras alcanzar un 14,1% en agosto de 2022, ahora se encuentra cerca del objetivo del 3% del Banco Central. Sin embargo, el crecimiento del PBI ha sido considerado insuficiente para las necesidades del país, lo que plantea interrogantes sobre el futuro económico bajo el nuevo liderazgo.