El exministro de Economía, Domingo Cavallo, ha expresado su opinión sobre la situación económica actual, señalando que el sector agropecuario y el energético podrían ofrecer una oportunidad única para eliminar las restricciones cambiarias y robustecer las reservas del Banco Central argentino. En un análisis profundo publicado en su blog, Cavallo sostiene que la liquidación de divisas que se espera en los próximos meses podría facilitar este cambio, permitiendo no solo cubrir los compromisos de deuda externa, sino también acumular hasta 10.000 millones de dólares adicionales en reservas para finales de año.
Cavallo argumenta que la actual coyuntura económica es propicia para implementar un cambio radical en la política cambiaria del país. Según su perspectiva, eliminar los controles de cambio podría ser una estrategia eficaz para aumentar rápidamente las reservas netas, fundamentales para la estabilidad económica. Sin embargo, advierte que un cambio de régimen cambiario de esta magnitud podría provocar un aumento inicial del tipo de cambio, fenómeno denominado “overshooting”, el cual fue conceptualizado por el economista Rudiger Dornbusch. No obstante, sostiene que la liquidación de divisas prevista podría mitigar este impacto, siempre y cuando se lleve a cabo la modificación en el corto plazo, antes de que se acerquen las elecciones.
El economista también enfatiza la necesidad de una reforma integral en el ámbito monetario, cambiario y financiero, con el objetivo de reducir los riesgos de una escalada inflacionaria. Según Cavallo, al implementar estas reformas se podría establecer un sistema económico más estable, basado en el equilibrio fiscal y en expectativas sobre el tipo de cambio más claras y predecibles. En este sentido, critica la continuidad de los controles cambiarios, afirmando que son una herramienta de “doble filo” que, aunque se implementan para evitar la fuga de capitales en tiempos difíciles, en última instancia desincentivan la inversión extranjera y local.
En su análisis, Cavallo destaca una contradicción en la política cambiaria vigente: mientras que el Régimen de Incentivos a la Gran Inversión (RIGI) garantiza libertad cambiaria a proyectos de gran envergadura, el resto de las empresas opera bajo severas restricciones. Esta disparidad, según el exministro, eleva el costo del capital, lo que limita tanto la inversión productiva como el acceso al financiamiento externo. Esta situación genera un entorno de incertidumbre que afecta negativamente a la economía en su conjunto.
Además, Cavallo relaciona la permanencia del cepo cambiario con el elevado riesgo país, señalando que uno de los factores que contribuyen a su persistencia es el bajo nivel de reservas netas y la falta de señales claras en materia cambiaria. Afirma que si el Banco Central lograra acumular más reservas, incluso a costa de una depreciación temprana del tipo de cambio, esto llevaría a una disminución de la expectativa de depreciación futura, lo que a su vez podría contribuir a la estabilización de la inflación en el mediano plazo.
Finalmente, el exfuncionario advierte que los controles cambiarios fomentan la informalidad en el mercado, incentivando a exportadores y prestadores de servicios a canalizar sus ingresos fuera del circuito oficial. Por ello, Cavallo sostiene que la eliminación de estas restricciones no solo ampliaría la disponibilidad de dólares en el sistema financiero, sino que también facilitaría un mayor acceso al crédito en moneda extranjera, que actualmente se encuentra restringido debido a la incertidumbre cambiaria. En conclusión, aboga por un esquema sin controles de cambio, que acercaría a Argentina a un modelo económico más competitivo y con menor intervención estatal.



