El mercado inmobiliario en la provincia de Buenos Aires ha experimentado un notorio estancamiento durante el mes de mayo, tras un periodo de recuperación que había comenzado a vislumbrarse en meses anteriores. Según datos del Colegio de Escribanos de la Provincia, las compraventas registradas alcanzaron las 9.068 operaciones, lo que marca una disminución del 23% en comparación con el mismo mes del año pasado, cuando se contabilizaron 11.790 transacciones. Este descenso también se refleja en una caída del 9% respecto a abril, lo que genera preocupaciones entre los profesionales del sector sobre la sostenibilidad de la reactivación que se había comenzado a notar en el mercado.

La situación es aún más alarmante en relación con los créditos hipotecarios, que han mostrado una disminución drástica en mayo. En este mes se firmaron tan solo 910 hipotecas, lo que representa un decremento del 54% en comparación con el mismo mes del año anterior. Además, en comparación con abril, se observa una caída del 11%. Esta tendencia ha encendido alarmas entre escribanos, desarrolladores e inmobiliarias, ya que el financiamiento hipotecario había sido un pilar fundamental en la reactivación del mercado.

Guillermo Longhi, presidente del Colegio de Escribanos de la provincia, ha advertido que las cifras de mayo son un claro indicador de la preocupación que debe existir entre todos los actores involucrados en el sector inmobiliario. Según Longhi, la reducción en la cantidad de hipotecas es un indicador objetivo que afecta directamente el funcionamiento del mercado. El contexto general señala que, aunque algunas áreas del sector continúan mostrando actividad, la confianza de los inversores es un elemento crucial que se debe preservar para garantizar un entorno favorable para las operaciones.

El presidente del Colegio también ha destacado la importancia de trabajar en la percepción del clima de negocios, el cual había mostrado signos de recuperación desde agosto de 2024. Longhi ha vinculado parte de este enfriamiento a las condiciones financieras actuales y al comportamiento estacional del mercado, que suele ser más lento durante los primeros meses del año. Sin embargo, algunas ciudades como Mar del Plata, La Plata y Vicente López han logrado mantener un volumen significativo de escrituras, al igual que distritos como Avellaneda, Tigre, Morón, Bahía Blanca y Tandil.

El regreso de los préstamos hipotecarios había sido un aliciente para muchos compradores que, durante años, habían estado marginados del mercado. Sin embargo, este impulso inicial ha comenzado a perder fuerza. Martina Cánepa, de Misión Servicios Inmobiliarios, comenta que, aunque en el corredor norte del Gran Buenos Aires todavía se siente un movimiento, este ha tomado un carácter más racional. La especialista enfatiza que los compradores son ahora más cautelosos y analizan con mayor detenimiento cada decisión de compra.

Cánepa también señala que la tendencia actual se orienta hacia propiedades que ya están escrituradas y listas para habitar, con un interés particular en departamentos de dos y tres ambientes, así como en propiedades de tipo PH y unidades de precio medio. En el segmento de viviendas de mayor valor, las operaciones se realizan, en su mayoría, mediante fondos propios o la venta previa de otro inmueble. Este cambio en el comportamiento del mercado refleja una nueva realidad en la que la cautela y la planificación se han vuelto esenciales para los compradores en el actual contexto económico.