En la jornada del miércoles 15 de abril, los mercados financieros argentinos mostraron una clara tendencia a la baja, impulsada por las recientes declaraciones de Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, sobre la posible reimposición de aranceles. Este anuncio ha generado un clima de incertidumbre entre los inversores, quienes comienzan a anticipar posibles caídas en Wall Street, lo que a su vez afecta el rendimiento de los bonos en dólares en el país.
Los bonos soberanos argentinos en dólares experimentaron descensos de hasta un 0,6%, siendo el Global 2046 el más afectado, seguido de cerca por el Bonar 2041 y el Global 2030 con caídas similares. En contraste, algunos instrumentos como el Bonar 2038 y el Bonar 2099 lograron registrar modestos incrementos de hasta un 0,2%. A su vez, el riesgo país, medido por el índice de J.P. Morgan, se situó en 525 puntos básicos, lo que refleja una creciente aversión al riesgo entre los inversores.
El contexto internacional también se encuentra marcado por la tensión derivada de la guerra en Oriente Medio, lo que incrementa la cautela hacia inversiones más arriesgadas. En este sentido, analistas del mercado señalaron que la situación geopolítica puede influir en las decisiones de inversión, acentuando la preocupación entre los operadores. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó optimismo respecto al posible cese de hostilidades con Irán, lo que contrasta con el aumento de las tensiones comerciales, lo que podría llevar a una mayor volatilidad en los mercados.
El S&P Merval, principal índice de acciones en Argentina, registró una caída del 0,9%, cerrando en 2.923.413,60 puntos, mientras que en términos de dólares, también experimentó un descenso similar, alcanzando los 1.985,00 puntos. Entre las acciones que más sufrieron se encuentran Loma Negra, Metrogas, Transportadora Gas del Norte y Aluar, todas con descensos significativos que reflejan la falta de confianza en el corto plazo. Además, en Wall Street, las acciones de empresas argentinas como Central Puerto y Edenor también se vieron afectadas, acumulando pérdidas en torno al 2,3%.
A pesar de la caída de los mercados, analistas sostienen que el reciente aumento en la inflación, que alcanzó un 3,4% en marzo, es un fenómeno considerado transitorio. Este incremento se suma a un total de 9,4% en el primer trimestre del año y un 32,6% en términos interanuales. Un operador financiero destacó que, aunque el dato es desfavorable, no se espera que altere significativamente las estrategias de inversión actuales, ya que se anticipaba un índice sobre el 3%.
En medio de este panorama, el circuito financiero se encuentra a la espera de una licitación de bonos que el Tesoro planea realizar para afrontar vencimientos por alrededor de 8,3 billones de pesos. Este evento será clave para evaluar el apetito del mercado en un contexto de incertidumbre. Desde la firma IOL Inversiones, se sugirió mantener una postura cauta en cuanto a la inversión en pesos, aunque se manifestó confianza en los instrumentos CER, que ofrecen cobertura en un entorno inflacionario como el actual.



