El panorama financiero argentino se tornó sombrío este viernes, con una caída en el valor de las acciones y bonos, que reflejan la situación delicada de la economía local. Este descenso se produce en un contexto internacional complicado, donde las preocupaciones sobre un posible aumento de la inflación global, impulsado por el conflicto en Oriente Medio, han generado inquietud en los mercados. A medida que los índices de Wall Street se muestran a la baja, en un rango entre el 1,1% y el 1,5%, la Bolsa de Buenos Aires no quedó exenta de este impacto negativo, evidenciando una correlación directa con el comportamiento de los mercados externos.

El índice S&P Merval, que representa el rendimiento de las acciones más relevantes en el país, sufrió una merma del 1,4%, alcanzando los 2.707.868 puntos. Este retroceso fue especialmente influenciado por la caída en los títulos de las entidades financieras, que históricamente son un barómetro del clima económico argentino. En el ámbito de los ADR, que son acciones de empresas argentinas cotizadas en el exterior, se registraron bajas significativas, destacándose la caída del 4,9% de Banco Supervielle, seguido por Telecom y Bioceres, que también experimentaron descensos marcados.

A pesar de que el precio del petróleo mostró un incremento del 4%, alcanzando los 109,60 dólares por barril en el caso del Brent del Mar del Norte, la acción de YPF no logró capitalizar este aumento, cediendo un 1,2% y cerrando en 43,66 dólares. En contraposición, Vista Energy experimentó una leve alza del 0,6%, lo que refleja la volatilidad del sector energético en este contexto. La situación de los bonos argentinos en dólares, incluyendo los Bonares y Globales, también fue negativa, con un promedio de retroceso del 1%, lo que reitera la falta de confianza en la deuda soberana del país.

El riesgo país, que había mostrado una leve mejora esta semana al caer por debajo de los 500 puntos básicos gracias a la revisión crediticia positiva de Fitch, volvió a escalar, aumentando 11 unidades hasta ubicarse en 538 puntos básicos. Este incremento en el riesgo país es un termómetro de la incertidumbre política y económica que enfrenta Argentina, donde las encuestas y la percepción de los inversores se ven fuertemente afectadas por el clima electoral. El economista Gustavo Ber señala que el incremento en el riesgo y el comportamiento de los bonos están directamente relacionados con la atención creciente hacia los escenarios electorales, que, aunque parezcan lejanos, tienen impacto en la estabilidad económica del país.

En este contexto, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reportó una inflación del 2,6% en abril, con un componente núcleo de 2,3%, el más bajo desde octubre de 2025. Esta cifra, aunque alentadora, no logra disipar las dudas sobre la sostenibilidad de la economía argentina, especialmente en un clima donde el Banco Central ha tenido que realizar transferencias de utilidades al Tesoro por 24,4 billones de pesos para fortalecer las reservas y recomprar letras intransferibles. La complejidad de la situación económica se ve reflejada en los anuncios y las medidas que se deben adoptar con urgencia para estabilizar el mercado.

Por otro lado, una reciente encuesta de la consultora CB Global Data posiciona al presidente Javier Milei en el puesto 16 de 18 líderes latinoamericanos, con una imagen positiva de solo 34,8%, contrastando con una desaprobación del 63%. Esta percepción negativa entre los mandatarios de la región puede afectar la capacidad del gobierno para atraer inversiones y generar confianza en los mercados. En el marco de esta problemática, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha anunciado que su directorio se reunirá la próxima semana para evaluar la segunda revisión del programa vigente, lo que podría facilitar un desembolso de 1.000 millones de dólares para reforzar las reservas internacionales. Julie Kozack, vocera del FMI, destacó que Argentina ha cumplido con las metas técnicas estipuladas en el programa de Facilidades Extendidas, aunque queda por ver cómo estas medidas impactarán realmente en la economía local.