El mercado inmobiliario en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ha experimentado un notable enfriamiento durante el mes de mayo, especialmente en lo que respecta a las operaciones financiadas a través de créditos hipotecarios. Según la información proporcionada por el Colegio de Escribanos de la Ciudad, se realizaron un total de 5.435 escrituras de compraventa en mayo, lo que representa una disminución del 3,1% en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta caída en la cantidad de transacciones refleja un contexto económico desafiante que impacta de manera directa en la capacidad de los ciudadanos para acceder a financiamiento para la compra de propiedades.
A pesar de la baja en el número de escrituras, el monto total involucrado en las transacciones alcanzó los $848.932 millones, mostrando un crecimiento interanual del 8,5%. Este dato sugiere que, aunque hay menos operaciones, el valor de las propiedades negociadas ha aumentado, lo que podría indicar una polarización en el mercado, donde se están realizando ventas de propiedades más costosas. En comparación con abril, cuando se registraron 5.572 escrituras, la actividad también mostró un leve retroceso del 0,7%, lo que pone de manifiesto una tendencia a la baja en la actividad del sector.
En el acumulado de los primeros cinco meses del año, el número de operaciones alcanzó casi 23.500, lo que marca un descenso del 1,2% respecto al mismo periodo de 2022. Este dato revela que, a pesar de la baja en mayo, el mercado mantiene un nivel de actividad relativamente sólido, lo que podría interpretarse como un signo de resiliencia ante las dificultades económicas. Los analistas consideran que esta estabilidad puede estar relacionada con una demanda persistente, aunque la falta de financiamiento accesible sigue siendo un obstáculo significativo.
El valor promedio de las operaciones en mayo se situó en $156.197.247, lo que equivale a aproximadamente u$s110.080 según el tipo de cambio oficial. Mientras que el monto medio en pesos ha crecido un 12% en comparación con mayo del año pasado, cuando se mide en dólares se observa una caída del 7,7%. Esta disparidad sugiere que, si bien hay un aumento en el valor nominal de las propiedades, la apreciación del peso frente al dólar afecta la percepción del valor real de las propiedades en términos de moneda extranjera.
Uno de los aspectos más preocupantes del informe es la caída drástica en las escrituras con hipoteca, que se redujeron en un alarmante 54,8% en comparación con mayo de 2022. Durante este mes, solo se formalizaron 587 escrituras con financiamiento hipotecario, lo que plantea serias interrogantes sobre el futuro del crédito en el sector inmobiliario. Este descenso también se refleja en el acumulado anual, donde entre enero y mayo se registraron 3.387 escrituras con hipoteca, marcando una caída superior al 37% en relación al mismo periodo del año anterior. Esta tendencia a la baja en el financiamiento hipotecario ha sido evidente desde el inicio de 2023, tras un período de crecimiento que había caracterizado al año anterior.
Magdalena Tato, presidenta del Colegio de Escribanos de Buenos Aires, destacó que la situación de mayo pone de manifiesto una realidad dual: un mercado de compraventas activo y un sistema de financiamiento debilitado. "El mercado de compraventas se sostiene con solidez, pero el crédito hipotecario se desacelera con respecto a 2022. Llevamos cinco meses con más de 37% menos de hipotecas que en el mismo periodo del año anterior", indicó Tato. Esta afirmación resalta la necesidad urgente de encontrar soluciones que permitan revitalizar el acceso al financiamiento.
A pesar de estos desafíos, Tato enfatizó que el interés por adquirir vivienda sigue presente. "La demanda de vivienda existe, como lo muestran las más de 23.000 escrituras acumuladas en el año. Sin embargo, se requiere financiamiento accesible para que estas intenciones se conviertan en realidades concretas. Este es el principal desafío para el segundo semestre y el futuro inmediato, donde se deberán buscar nuevas herramientas que estimulen el crecimiento del crédito hipotecario y generen un efecto multiplicador en el sector". Este análisis concluye que, aunque el mercado inmobiliario se enfrenta a serios desafíos, la persistente demanda de vivienda puede ser un factor clave para la recuperación del sector, siempre y cuando se logren implementar políticas que faciliten el acceso al crédito.



