El comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, pidió a los Estados miembros que analicen medidas para reducir el consumo de gas y electricidad durante el próximo invierno. La solicitud responde a los niveles de almacenamiento, considerados “excepcionalmente bajos”, y a la volatilidad de los precios. Sin embargo, el funcionario descartó por el momento que existan riesgos inmediatos para la seguridad del suministro.

En una carta dirigida a los responsables de Energía de la Unión Europea, Jorgensen sostuvo que es necesario continuar con las tareas de preparación. También señaló que aprovechar la flexibilidad prevista en el Reglamento sobre el almacenamiento de gas y reducir al 80% el objetivo de llenado podría aliviar la presión inmediata sobre los precios y los costos de reposición de las reservas.

“Cuando proceda, les invito a considerar la adopción o el mantenimiento de medidas que puedan sostener las inyecciones en las reservas o reducir la demanda de gas y electricidad durante el tiempo que sea necesario”, expresó el comisario. Entre las alternativas mencionadas figura disminuir el consumo eléctrico en las horas de mayor demanda, debido a que las centrales de gas suelen ser la fuente marginal de generación en esos períodos y una menor demanda eléctrica puede reducir directamente el uso de ese combustible.

El responsable europeo también planteó aprovechar mejor los contadores inteligentes y promover una mayor flexibilidad de la demanda a través del mercado minorista. A su vez, mencionó la posibilidad de limitar las temperaturas en los edificios públicos como parte de las medidas destinadas a moderar el consumo energético.