La Comisión Europea ha dado su visto bueno a un ambicioso plan del gobierno francés que destina 1.100 millones de euros en ayudas públicas para fomentar la industria ecológica. Esta iniciativa permitirá que proyectos enfocados en tecnologías de cero emisiones netas accedan a créditos fiscales hasta finales de 2028, lo que impulsará tanto la producción de bienes finales como de insumos estratégicos necesarios para la transición hacia una economía más sostenible.

El esquema francés incluye incentivos fiscales destinados a inversiones que incrementen la capacidad de fabricación de tecnologías limpias, tales como paneles solares, equipamiento eólico, bombas de calor y baterías. Además, el programa no se limita a productos terminados, sino que también abarca subvenciones para componentes esenciales y materias primas consideradas críticas para las cadenas de suministro de los sectores estratégicos relacionados con la sostenibilidad climática.

Este plan forma parte de un esfuerzo más amplio por fortalecer la autonomía industrial de Europa frente a la creciente demanda global de tecnologías sostenibles. Hasta ahora, se han autorizado más de 10.000 millones de euros en esquemas similares en diversos Estados miembros, convirtiendo esta iniciativa francesa en la octava aprobada bajo el marco normativo actual. La aplicación del plan será extensible a todas las regiones de Francia hasta el 31 de diciembre de 2028 y busca asegurar un suministro confiable de materiales desde su extracción hasta su integración en productos finales, promoviendo un entorno más competitivo y alineado con los objetivos de transición energética de la Unión Europea.