El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, manifestó este lunes que no es una prioridad para la entidad que dirige levantar el cepo cambiario que actualmente rige para las empresas. Durante una conferencia de prensa, el funcionario aclaró que el enfoque del BCRA está centrado en asegurar el buen funcionamiento de las exportaciones e importaciones, en lugar de permitir que las empresas manejen libremente su capital en dólares. Esta postura refleja una estrategia más amplia del banco central, que busca mantener la estabilidad económica en un contexto complejo.

Bausili subrayó que el objetivo primordial del BCRA es garantizar que las exportaciones continúen marcando récords, lo cual ha sido evidente desde la implementación del esquema de bandas cambiarias. En este sentido, citó datos del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), donde se prevé que las exportaciones alcancen un nuevo máximo histórico de 96.000 millones de dólares en 2026. A su vez, las importaciones se mantienen en niveles similares a los de ciclos anteriores de crecimiento económico, lo que indica que la economía está funcionando adecuadamente.

Durante la conferencia, el presidente del BCRA destacó que las empresas tienen la posibilidad de gestionar su capital de trabajo en dólares a través del mercado financiero. Este mercado es más flexible en comparación con otros países que no cuentan con cuentas domésticas en dólares, como Brasil. Bausili insistió en que la regulación actual no impide a las empresas acceder a los dólares que necesitan para operar, sino que se prioriza el funcionamiento general de la economía por encima de la liberalización del mercado cambiario para todas las empresas.

El director del BCRA enfatizó que, aunque el levantamiento del cepo cambiario no está en la agenda inmediata, se han implementado cambios significativos que permiten a las empresas acceder al mercado de cambios. Estos incluyen la normalización de los pagos de importaciones desde fines de 2024 y la reciente autorización para la distribución de dividendos, que entró en vigor este año. Estas medidas buscan facilitar la operatividad de las empresas sin comprometer la estabilidad cambiaria del país.

En relación con el tipo de cambio actual, tanto Bausili como su vicepresidente, Vladimir Werning, coincidieron en que no está atrasado. Aseguraron que el valor del tipo de cambio es compatible con el equilibrio externo y que la competitividad económica no depende exclusivamente de la tasa de cambio real. Para ilustrar su postura, el BCRA citó el caso de Perú, donde la acumulación de reservas no se basó en un tipo de cambio deliberadamente depreciado, sino en una política de flexibilidad cambiaria que mitigó la volatilidad del mercado.

Por último, otro de los puntos abordados en la conferencia fue la situación de la liquidez y el crédito en el sector privado. Los directores del BCRA se mostraron optimistas sobre la remonetización de la economía, aunque también señalaron la importancia de monitorear la morosidad en el sector. En este contexto, el BCRA continúa trabajando en estrategias que promuevan un entorno financiero saludable, que garantice la estabilidad económica y fomente el crecimiento sostenible en el país.