En un reciente análisis, Creand Asset Management (AM) ha proyectado que un incremento del 20% en el precio del petróleo podría resultar en un aumento del 10% en el costo de la gasolina, lo que a su vez tendría repercusiones en la inflación de Estados Unidos, elevándola en aproximadamente tres décimas. Esta predicción se presenta en un contexto donde el precio del crudo ha mostrado cierta resistencia a alcanzar los niveles extremos que muchos analistas habían anticipado, a pesar de las tensiones en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de suministro de petróleo a nivel global.

La situación en el estrecho de Ormuz es particularmente crítica, dado que este punto estratégico es responsable de aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo. Sin embargo, actualmente se observa una drástica disminución en el tráfico de petroleros, con solo un buque transitando diariamente en comparación con los 30 que solían hacerlo. Miguel Ángel Rico, director de inversiones de Creand AM, expresó que la prolongación de estas tensiones es más extensa de lo que se había previsto, lo que podría acarrear consecuencias económicas significativas si la situación no se normaliza pronto.

Los precios del petróleo han mostrado un comportamiento volátil en las últimas semanas. Este miércoles, el barril de petróleo Brent, que sirve como referencia en Europa, experimentó un incremento del 1,60%, alcanzando los 92,92 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subió un 1,88%, alcanzando los 89,96 dólares. Desde el inicio del año, ambos tipos de crudo han tenido incrementos notables, con el Brent subiendo un 52% y el WTI un 56%, lo que refleja la inestabilidad del mercado energético actual.

Según Creand AM, la contención de los precios del crudo se debe a varios factores, entre ellos, la posibilidad de una desescalada en el conflicto actual, el papel de Estados Unidos como exportador de gas natural licuado, y la utilización de reservas estratégicas por parte de China. En este sentido, las proyecciones sugieren que hay un 30% de probabilidades de que se logre una normalización en el estrecho de Ormuz para finales de julio, una mejora notable respecto al 70% de probabilidades de semanas anteriores. Sin embargo, la gestora de inversiones advierte que el riesgo de interrupciones en el suministro persiste, lo que podría mantener los precios en niveles elevados por un tiempo prolongado.

Luis Buceta, director general de Negocio e Inversiones de Creand AM, ha señalado que, a pesar de la incertidumbre actual, se anticipa un aumento en la inversión en el sector energético una vez que se logre una resolución al conflicto. Este aumento en la inversión podría tener un impacto positivo a largo plazo en las compañías energéticas, generando eventualmente una presión deflacionaria sobre los precios del crudo, lo que beneficiaría a los consumidores y a la economía en general.

En conclusión, el análisis de Creand AM destaca la interconexión entre los precios del petróleo, la gasolina y la inflación en Estados Unidos. A medida que los mercados continúan enfrentando incertidumbres geopolíticas, la situación en el estrecho de Ormuz y la evolución de la inversión en energía serán factores clave a monitorear en los próximos meses, ya que podrían determinar tanto la dirección de los precios del crudo como las condiciones económicas en la región y más allá.