La yerba mate, símbolo cultural argentino, está viviendo una transformación en su mercado. En el último año, el consumo interno experimentó un crecimiento del 3,1%, alcanzando un total de 266,7 millones de kilos. Además, las exportaciones también mostraron un aumento significativo del 7,3%, llegando a un récord de 57,9 millones de kilos. Estas cifras indican una tendencia favorable en el consumo de este producto, aunque el panorama es más complejo para los productores, quienes se enfrentan a retos relacionados con la rentabilidad en un contexto de desregulación del sector.
La reciente desregulación del mercado yerbatero ha generado un cambio drástico en la dinámica de la industria, afectando tanto a productores como a la cadena de comercialización en su conjunto. Esta modificación se implementó en el marco de una nueva política económica promovida por el gobierno actual, que eliminó la fijación de precios y redujo la intervención del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Este cambio ha propiciado un nuevo entorno competitivo, donde los precios son acordados directamente entre los actores privados, impulsando una lógica de libre mercado que podría tener beneficios y desventajas.
La evaluación del INYM resalta que esta desregulación ha llevado a un mercado más activo y dinámico. Rodrigo Martín Correa, presidente del instituto, señala que el crecimiento en el consumo se ha dado incluso en ausencia de la intervención estatal, lo que pone de relieve la importancia cultural y de primera necesidad que tiene la yerba mate en la vida cotidiana de los argentinos. Según Correa, la mayor competencia entre las diferentes marcas no solo ha incrementado la calidad del producto, sino que también ha permitido mejores precios para el consumidor, evidenciando un impacto positivo en el acceso a este bien.
Sin embargo, el nuevo esquema de precios, que ahora depende en mayor medida de las decisiones de los privados, también plantea interrogantes sobre la estabilidad económica de los productores. Al eliminar un sistema de precios previamente regulado, se ha abierto la puerta a una asignación de recursos que, si bien puede ser más eficiente, también corre el riesgo de llevar a precios volátiles que podrían perjudicar a quienes se dedican a la producción de yerba mate. Correa, en sus declaraciones, subrayó que se está avanzando hacia una normalización del mercado, dejando atrás un sistema que consideraba artificial los precios.
Las cifras del INYM sugieren que esta desregulación ha tenido un efecto positivo en los precios al consumidor, que han caído significativamente en términos reales. Esto ha facilitado el acceso a la yerba mate, ampliando la competencia entre diferentes marcas en los puntos de venta. Sin embargo, los productores deben adaptarse a esta nueva realidad, donde su rentabilidad puede verse comprometida frente a un mercado que se mueve con mayor agilidad y que responde a la dinámica de la oferta y la demanda.
En términos de producción, el sector muestra una estabilidad notable. En los últimos cinco años, la producción de yerba mate ha promediado más de 890 mil toneladas de hoja verde, manteniéndose en niveles históricamente altos. La cosecha de 2025 se estima en alrededor de 889 mil toneladas, lo que garantiza un suministro adecuado tanto para el mercado interno como para las exportaciones. Para poner en perspectiva la cadena de producción, es importante considerar que se requieren aproximadamente tres kilos de hoja verde para elaborar un kilo de yerba mate, lo que resalta la relevancia del eslabón primario en todo el proceso productivo.
A pesar de que la base productiva sigue siendo sólida y no se ha registrado una caída en la producción, los desafíos para los productores persisten. La necesidad de adaptarse a un mercado en constante cambio, junto con la presión por mantener la rentabilidad en un entorno de precios fluctuantes, plantea un futuro incierto para muchos en el sector yerbatero. La clave estará en encontrar un equilibrio entre la competitividad y la rentabilidad, asegurando así la sostenibilidad de esta tradición argentina que tanto valor tiene para la cultura nacional.



