El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) ha confirmado un nuevo brote de influenza aviar altamente patógena en la provincia de Buenos Aires, lo que ha llevado a la suspensión de las exportaciones de productos avícolas desde el país. Esta decisión afecta principalmente a los envíos destinados a China y la Unión Europea, que habían sido suspendidos previamente entre febrero y agosto de 2023, generando pérdidas aproximadas de 160 millones de dólares para el sector avícola.
El brote actual se detectó en un establecimiento avícola en la localidad de Ranchos. Ante esta situación, el Senasa activó su plan de contingencia, prohibiendo de inmediato las actividades en el lugar y notificando a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). Según la normativa internacional, la presencia del virus H5 implica que las exportaciones solo podrán reanudarse si se mantiene la ausencia de nuevos brotes durante al menos 28 días después de las medidas sanitarias adoptadas.
La producción nacional para el consumo interno no se verá afectada, ya que la influenza aviar no se transmite a través de la carne o los huevos. Sin embargo, esta nueva restricción añade presión sobre un sector que ya se encuentra en crisis, con empresas como Granja Tres Arroyos enfrentando serios problemas económicos. La falta de normalización en las exportaciones podría resultar en despidos masivos, mientras que el sector busca implementar un sistema de regionalización sanitaria para limitar las restricciones a las áreas afectadas, en lugar de afectar a todo el país.



