En el contexto económico actual de Argentina, la atención se centra en el inminente anuncio de la inflación en la Ciudad de Buenos Aires, un indicador clave que anticipa lo que se puede esperar para la inflación minorista de abril, cuya cifra será revelada por el Indec el próximo jueves. Las proyecciones de las consultoras que forman parte del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) apuntan a un aumento del 2,6 por ciento. Sin embargo, los analistas se encuentran preocupados por un aumento en la morosidad de los créditos, que podría tener repercusiones en el crecimiento económico y en el panorama electoral hacia 2027, a medida que se evalúan los efectos de la reciente mejora en la calificación de la deuda argentina.
La consultora FMyA, liderada por Fernando Marull, sostiene que la economía real no presenta signos de recuperación en abril, a pesar de un marzo relativamente positivo. Los datos de actividad del mes pasado han resultado ser más débiles de lo anticipado, incluso con el reciente aumento del 5% en las paritarias y una disminución de la inflación a un 2,6%, según estimaciones de FMyA. Las tasas de interés también han mostrado una baja, situándose en un 2,2% mensual en los préstamos. En este escenario, se espera que mayo brinde un impulso a la actividad económica, aunque los analistas son cautelosos y sugieren esperar a los próximos meses para confirmar estas expectativas.
Asimismo, el informe de FMyA menciona que para mayo se anticipa una inflación del 2%, impulsada por la moderación en el aumento de tarifas y la expectativa de estabilidad en los precios de los combustibles tras el descongelamiento de precios. Este contexto parece propicio para el mercado de bonos soberanos, que han comenzado el mes con un rendimiento del 9,5%. Este incremento se atribuye a la mejora en la calificación de la deuda, las esperadas noticias sobre nuevos financiamientos garantizados por organismos internacionales y las compras de reservas.
Los analistas destacan que, si el riesgo país se reduce a 450 puntos, no se descarta que el ministro Luis Caputo considere la posibilidad de acceder al mercado internacional, lo que podría impulsar aún más el rendimiento de los bonos. En cuanto al mercado accionario, se ha observado una rotación de inversiones, especialmente desde el sector petrolero hacia el bancario, lo que sugiere un potencial de crecimiento a corto plazo. Sin embargo, la reciente compra de acciones argentinas por parte del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) ha generado inquietudes en el sector empresarial, dado el historial de intervenciones del Estado.
Desde el ámbito político, las preocupaciones de la población se concentran en el mercado laboral, un tema que ha cobrado mayor relevancia en abril, especialmente en relación con la corrupción, donde el caso Adorni sigue ocupando la agenda del Gobierno. El apoyo hacia Javier Milei ha disminuido en los últimos meses, en parte debido a la caída sostenida de los salarios en términos reales durante siete meses consecutivos. Sin embargo, los analistas creen que, con un posible rebote en la actividad y los salarios en mayo y junio, el apoyo a Milei podría estabilizarse. Este contexto no asegura su reelección en 2027, pero tampoco ofrece un panorama favorable para Axel Kicillof, quien podría intentar capitalizar la situación como lo hizo Alberto Fernández en 2019.
Por su parte, EconViews, bajo la dirección de Miguel Kiguel, ha puesto el foco en el riesgo país. A pesar de la notable mejora del índice desde la asunción de Milei, que ha caído de casi 2.000 puntos a 515, Argentina sigue siendo vista como la “oveja negra” de la región. Esta percepción resalta los desafíos que enfrenta el país en su búsqueda de estabilidad económica y credibilidad internacional.
El aumento de la morosidad, junto con la incertidumbre política y económica, plantea un escenario complejo para el futuro de Argentina. Las decisiones que se tomen en los próximos meses serán cruciales para determinar si el país puede salir adelante o si se verá atrapado en un ciclo de dificultades que podrían afectar tanto la economía como el clima electoral de 2027.



