Irán comenzó a utilizar criptomonedas para sostener el flujo comercial y sortear el bloqueo y las sanciones impuestas por Estados Unidos, en un contexto marcado por el conflicto entre ambos países y por las dificultades para preservar sus capacidades económicas y militares.
El Banco Central iraní impulsó a inversores y actores comerciales a repatriar fondos para mantener a flote la economía. Dentro de ese esquema, las criptomonedas son empleadas para liquidar operaciones transfronterizas mediante plataformas de intercambio locales, según fuentes internas del régimen iraní.
La flexibilización de las normas también habilita el intercambio de divisas en el mercado iraní por fuera de los tipos de cambio fijados por el Gobierno de la República Islámica. Además, permite utilizar los ingresos obtenidos por exportaciones para importar productos de manera directa, sin canalizar las ganancias a través del sistema oficial de divisas.
“El banco central no pregunta cómo se transfirió ese dinero. Recibir criptomonedas como pago por exportaciones ya es algo habitual”, afirmó un ejecutivo de una empresa cercana al Gobierno iraní.
La ofensiva estadounidense contra Irán se intensificó en las últimas semanas en el frente económico, además de la estrategia militar de bloqueo físico y bombardeos. En ese marco, el Tesoro de Estados Unidos puso en marcha la operación “Paria Económico”, con la que busca estrangular por completo la economía iraní.



