El comportamiento errático de los activos argentinos en el exterior ha vuelto a captar la atención de los inversores, impulsado por las recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump. A lo largo de la jornada del 2 de abril, los mercados locales se mantuvieron inactivos debido a la conmemoración del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de las Malvinas, lo que no impidió que los activos argentinos bajo legislación estadounidense experimentaran movimientos significativos. Aunque la mayor parte de la sesión estuvo marcada por un clima negativo, al cierre se observaron ligeras ganancias en algunos papeles, lo que sugiere un leve optimismo en un contexto de incertidumbre.
En el ámbito de la renta variable, se evidenció un cierre mixto en las acciones argentinas que cotizan en Wall Street. Entre las principales caídas, se destacaron las de los bancos, donde BBVA perdió un 1,7%, Grupo Supervielle un 1,3% y Grupo Financiero Galicia un 0,6%. Este desempeño refleja las inquietudes de los inversores ante un panorama internacional cada vez más volátil y complicado, donde las decisiones políticas en el exterior pueden tener un impacto directo en la economía local.
Sin embargo, no todas las acciones se vieron arrastradas por el pesimismo. Un notable caso fue el de Bioceres, que logró un incremento del 13,8%, destacándose como una de las pocas acciones en el terreno positivo. Además, el sector energético mostró un desempeño sólido, con subas que llegaron hasta el 2,7% impulsadas por el buen comportamiento de empresas como Central Puerto, Pampa Energía y Transportadora Gas. Este impulso se relaciona directamente con el notable aumento del precio del crudo, que experimentó un aumento de hasta el 11%, en gran medida debido a la confusión generada por las declaraciones de Trump en torno a la situación en Medio Oriente.
La intervención de Trump fue un claro reflejo de la complejidad del momento. Por un lado, el expresidente insinuó que el fin del conflicto en la región estaba cerca, lo que podría interpretarse como una señal de alivio para los mercados. Sin embargo, su advertencia de que Estados Unidos podría adoptar medidas severas si las negociaciones con Irán no fructifican, dejó en claro que la tensión continúa latente. En sus declaraciones, Trump aseguró que la administración estadounidense está decidida a "terminar el trabajo" de manera rápida, lo que podría implicar un incremento de las hostilidades en la región.
Las palabras de Trump también incluyeron un llamado a mantener abiertos los canales diplomáticos, aunque condicionados a los resultados de las conversaciones. En caso de que se fracase en alcanzar un acuerdo, el expresidente amenazó con emprender ataques coordinados contra infraestructuras críticas, incluyendo las energéticas. Este tipo de retórica genera un clima de incertidumbre en los mercados, donde los inversores deben navegar entre la esperanza de un desenlace pacífico y el temor a un conflicto armado.
El riesgo país, por su parte, cerró en 612 puntos, tras haber alcanzado cifras de hasta 627 puntos básicos durante la jornada. Este comportamiento refleja la tensión persistente en el mercado de deuda y la respuesta de los inversores a las señales del exterior. La curva de renta fija, que se mantuvo estable, indica que a pesar de las turbulencias, los inversores están adoptando una postura cautelosa, esperando claridad en el panorama internacional antes de realizar movimientos significativos. Para finalizar, cabe mencionar que el mercado estadounidense concluirá su actividad semanal el día viernes, cuando se conmemore el feriado de Viernes Santo, lo que podría influir en el comportamiento de los activos locales en las próximas jornadas.


