Diego Latorre, reconocido exfutbolista argentino y actual comentarista deportivo, participó en una entretenida dinámica en el programa F90 de ESPN, donde tuvo la oportunidad de evaluar su propia trayectoria en comparación con otros destacados jugadores del fútbol mundial. Este desafío, que generó risas y momentos de reflexión, consistió en que Latorre debía permanecer en silencio hasta que apareciera un futbolista que considerara superior a él. A lo largo del juego, el exjugador de Boca Juniors y Racing no pudo evitar hacer comentarios sobre su propia humildad y su percepción personal sobre el deporte.
Durante la actividad, Latorre hizo uso de su característico sentido del humor, reconociendo que a veces lo que decía podía sonar arrogante. Por ejemplo, cuando se le presentó a Rodrigo Palacio y Mauro Zárate, optó por no opinar, pero al ver la imagen de Javier Saviola bromeó: "Nah, Saviola es mejor". A pesar de que sus compañeros de panel no compartieron su opinión, Latorre defendió su elección, señalando que en el juego se sentía un tanto soberbio. Esta mezcla de autocrítica y humor fue una constante a lo largo de la transmisión, donde se notó que el exfutbolista disfrutaba del momento.
El exfutbolista no dudó en rendirse ante la calidad del legendario Dennis Bergkamp, a quien consideró una figura icónica del fútbol europeo, haciendo hincapié en su trayectoria en el Arsenal, club del cual es hincha declarado. "Con Bergkamp me paro, es una institución", aseguró, reflejando así su admiración por el talento del jugador neerlandés. Este reconocimiento de otros ídolos del deporte fue un hilo conductor del programa, donde Latorre logró equilibrar la diversión con una reflexión sobre el respeto en el fútbol.
En su recorrido por los futbolistas, Latorre también tuvo palabras de elogio para Raúl, el exdelantero del Real Madrid, a quien calificó de "crack" y "símbolo del club". La conversación se tornó más amena cuando bromeó sobre el hecho de que no quería quedar en ridículo ante el público. Este tipo de interacciones no solo mostró su conocimiento del fútbol, sino también su capacidad de entretener y conectar con la audiencia, un rasgo que lo ha convertido en un comentarista querido en el medio.
Uno de los momentos más interesantes del desafío fue cuando se le preguntó sobre Guillermo Barros Schelotto, a quien Latorre consideró superior, argumentando que su impacto y logros en Boca Juniors lo colocaban en un peldaño más alto. También reconoció la calidad de Sergio Agüero, afirmando que el Kun había tenido una carrera más exitosa que la suya. Esta autocrítica honesta y su disposición a reconocer los logros de otros jugadores son un testimonio de su carácter y madurez.
El exfutbolista no se detuvo ahí y, ante la imagen de Andriy Shevchenko, expresó entre risas que se sentía “humillado” por las comparaciones. A lo largo de la dinámica, Latorre mostró que, aunque posee un profundo amor por el fútbol y su historia, también es capaz de reírse de sí mismo. Este enfoque ligero y divertido permitió que el público se conectara con él, más allá de su legado como jugador. Al finalizar, Latorre reflexionó sobre su carrera, afirmando que podría haber dado más y que su carácter en ocasiones le pudo haber jugado en contra, una declaración que resuena con muchos deportistas que lidian con la presión de la competencia y las expectativas.



