En un avance significativo para los trabajadores del sector pesquero, las organizaciones sindicales CCOO de Industria y UGT Fica han llegado a un acuerdo con la patronal Conxemar para establecer un nuevo convenio que regirá desde 2025 hasta 2029. Este pacto contempla un aumento salarial mínimo del 13,2% para los salarios más bajos en los primeros tres años de su vigencia, asegurando así una mejora en las condiciones económicas de los empleados de este sector. Este tipo de acuerdos son cruciales en un contexto donde la inflación y el costo de vida afectan a todos los trabajadores del país, y la negociación colectiva juega un papel fundamental en la defensa de sus derechos.
El convenio establece que, durante los años 2025 y 2026, los salarios de los grupos 1, 2 y 3 recibirán un incremento del 4% y 5,2% respectivamente, mientras que el resto de los grupos verán un aumento del 4,5%. Este avance es significativo, ya que se prevé que estas subidas se apliquen desde el 1 de enero de cada año. Además, se incluye una cláusula de revisión salarial vinculada al Índice de Precios al Consumidor (IPC), que permitirá ajustes en caso de que la inflación supere los incrementos acordados, aunque con un tope del 1%. Este aspecto del acuerdo es fundamental, ya que proporciona una garantía adicional frente a la erosión del poder adquisitivo de los trabajadores.
En el marco del convenio, también se ha previsto un incremento del plus de sierra, que pasará de 102,21 euros mensuales a 125 euros, lo que representa un aumento del 22%. Asimismo, el plus de refrigerado experimentará un incremento del 25%, aumentando de 199,68 euros a 250 euros. Estas mejoras en los beneficios adicionales son un reflejo del compromiso por parte de la patronal de reconocer el esfuerzo y la dedicación de los trabajadores en un sector que enfrenta constantes desafíos.
El año 2027 contemplará un aumento salarial del 4%, manteniendo la cláusula de revisión ya mencionada. Sin embargo, los dos últimos años del convenio (2028 y 2029) se caracterizarán por un incremento atado al IPC más un 1%, sin un límite establecido. Esto resulta en un compromiso sólido para garantizar que los trabajadores no solo mantengan su poder adquisitivo, sino que también puedan beneficiarse de un entorno económico más favorable durante esos años.
Además de las mejoras salariales, el acuerdo incluye una reducción de la jornada laboral máxima anual en ocho horas, con un primer recorte de cuatro horas en enero de 2027 y otro de cuatro horas en 2028. Esto llevará la jornada laboral a un total de 1.720 horas anuales, acercándose al objetivo de 1.712 horas o 37,5 horas semanales de promedio. Esta disminución en la carga horaria es un avance significativo en la búsqueda de un equilibrio entre la vida laboral y personal, un aspecto cada vez más valorado por los trabajadores en la actualidad.
Por último, el convenio aborda cuestiones de igualdad y derechos laborales, estableciendo protocolos específicos para garantizar la igualdad de trato para las personas LGTBI y un protocolo para abordar el acoso sexual y por razones de género en el entorno laboral. Desde CCOO han enfatizado la importancia de que estos acuerdos se registren y sean exigidos en cada centro de trabajo, asegurando su cumplimiento integral y promoviendo un ambiente laboral seguro y equitativo para todos. Este tipo de medidas no solo benefician a los trabajadores, sino que también contribuyen a la creación de empresas más responsables y comprometidas con la sociedad.
En resumen, este convenio representa un paso adelante no solo en términos económicos, sino también en la construcción de un entorno laboral más justo y equitativo, donde los derechos de los trabajadores son reconocidos y protegidos.



