Una serie de incidentes violentos se desató este domingo en Rosario tras la derrota de Newell’s Old Boys por 2-0 frente a Rosario Central en el clásico rosarino. Los disturbios ocurrieron en las cercanías del estadio Marcelo Bielsa, en el Parque Independencia, y estuvieron marcados por enfrentamientos entre hinchas y fuerzas de seguridad, exacerbados por la crisis deportiva que atraviesa el club.
Los problemas comenzaron cuando un grupo de aficionados de Newell’s se reunió para expresar su descontento, arrojando objetos hacia la policía, que respondió con balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a la multitud. La situación se volvió más tensa cuando la policía montada se unió al operativo para controlar la salida de los equipos, mientras los disturbios se extendían a las calles aledañas.
Testigos relataron momentos de gran tensión, incluyendo ataques a edificios en la avenida Pellegrini, lo que resultó en daños materiales. Se registraron intentos de algunos hinchas por acceder a áreas restringidas del estadio, y los gritos de protesta resueniaron contra la dirigencia del club. A pesar de la fuerte presencia policial, el clima de agitación se mantuvo durante varias horas, reflejando la frustración de la hinchada que aún no encuentra alivio tras una serie de resultados negativos en el torneo.
Con este triunfo, Rosario Central suma 14 puntos y ocupa la cuarta posición en la zona B, mientras que Newell's se encuentra en el último lugar con solo dos unidades, lo que profundiza la crisis del club y desata una ola de críticas y memes en las redes sociales.



