La futbolista suiza Viola Calligaris ha hecho su regreso al Atlético de Madrid Femenino, firmando un contrato que se extenderá hasta junio de 2028. Esta incorporación marca un emocionante retorno para la defensa, quien ya había sido parte del club en su etapa anterior entre 2017 y 2019. Con 30 años, Calligaris regresa a un equipo donde dejó una huella significativa y que ahora busca recuperar su protagonismo en el fútbol femenino.
Calligaris nació el 17 de marzo de 1996 en Sarnen, Suiza, y desde muy joven comenzó su carrera futbolística en diferentes clubes de su país natal. Su debut profesional se dio en 2013 cuando se unió al Young Boys, donde inició una ascendente trayectoria. En el Atlético de Madrid, su talento y determinación la llevaron a convertirse en una jugadora clave durante su primera etapa, acumulando 38 partidos oficiales y anotando tres goles.
Durante su tiempo en el Atlético, Calligaris fue parte fundamental de un equipo que se alzó con dos títulos de Liga en las temporadas 2017-18 y 2018-19. Estas victorias no solo consolidaron su carrera, sino que también la posicionaron como una de las defensas más destacadas del fútbol español. Sin embargo, tras su paso por el club, Calligaris continuó su carrera en diversas ligas, mostrando su versatilidad y adaptabilidad en equipos como el Valencia, el Levante, el PSG y la Juventus.
En su regreso al Atlético, Calligaris se une a un equipo que ha estado en proceso de reconstrucción y que busca volver a ser competitivo en el ámbito nacional e internacional. Su experiencia en clubes de primer nivel en Europa, junto con su trayectoria en la selección suiza, donde ha disputado más de 70 partidos, será invaluable para el equipo. La dirección técnica del Atlético confía en que la presencia de Calligaris aportará solidez defensiva y liderazgo en el campo.
El mercado de fichajes en el fútbol femenino ha estado en constante evolución, y el Atlético ha tomado decisiones estratégicas para fortalecer su plantilla. El regreso de Calligaris no solo representa un refuerzo en la defensa, sino también un mensaje claro sobre las aspiraciones del club de volver a pelear por los títulos. La combinación de jugadoras jóvenes y experimentadas es clave para lograr un equilibrio que permita al equipo competir al más alto nivel.
A medida que se aproxima el inicio de la temporada, los aficionados del Atlético de Madrid Femenino esperan con ansias ver a Calligaris en acción nuevamente. Su regreso es un símbolo de la continuidad y la ambición del club, que busca recuperar su lugar como uno de los equipos más relevantes del fútbol femenino en España y Europa. Con esta nueva etapa, Calligaris tiene la oportunidad de dejar una nueva marca en la historia del club y contribuir al crecimiento del fútbol femenino en el país.



