El próximo sábado, Ernesto Valverde llegará a una cifra histórica en su carrera como director técnico del Athletic Club, al dirigir su partido número 500 ante el Deportivo Alavés en el estadio Mendizorroza. Este hito representa una consolidación de su larga trayectoria, que abarca más de diez años y se ha desarrollado en tres etapas distintas: desde 2003 hasta 2005, luego de 2013 a 2017 y, finalmente, desde 2022 hasta 2026. A lo largo de estas temporadas, Valverde ha dejado una huella profunda en el club, convirtiéndose en una figura emblemática para los aficionados y jugadores.

El encuentro que se avecina no solo es significativo por la cifra, sino también porque marca el final de su ciclo en la dirección del equipo bilbaíno. Al concluir la presente temporada, se estima que Valverde dejará el banquillo de San Mamés tras haber dirigido un total de 504 partidos, un récord absoluto en la historia del club. Su posible sucesor, que aún no ha sido confirmado oficialmente, es el alemán Edin Terzic, quien previamente tuvo una destacada trayectoria al mando del Borussia Dortmund.

Desde su regreso en 2022, Valverde ha liderado al Athletic en diversas competiciones, acumulando un total de 375 encuentros en La Liga, 56 en la Copa del Rey, 46 en competiciones europeas, 16 en la Liga de Campeones y 4 en la Supercopa. Los números reflejan su capacidad de gestión y su habilidad para mantener al equipo competitivo en diferentes frentes, logrando hasta la fecha 229 victorias, 113 empates y 157 derrotas, cifras que destacan su enfoque estratégico y su compromiso con el club.

Durante su tiempo en el Athletic, Valverde ha cosechado importantes títulos, entre los que se destacan la Supercopa de España en 2015 y la Copa del Rey en 2024. Además, logró clasificar al equipo en dos ocasiones para la Liga de Campeones, así como en seis oportunidades para la Europa League, donde el equipo llegó a las semifinales en la temporada 2024-25. Estos logros han contribuido a fortalecer la identidad del club y su competitividad en el fútbol español y europeo.

El impacto de Valverde en el Athletic no solo se mide en trofeos, sino también en la formación de una filosofía de juego que ha perdurado en el tiempo. Su estilo de dirección ha permitido a los jugadores crecer y desarrollarse, fomentando un ambiente de trabajo positivo que ha resonado en la afición. Muchos consideran a Valverde como uno de los mejores entrenadores de la historia del club, y su legado será recordado por las generaciones venideras.

A medida que se acerca el día del partido, la comunidad futbolística se prepara para rendir homenaje a Valverde por su dedicación y pasión por el Athletic Club. El encuentro en Mendizorroza no solo será un partido más, sino una celebración de una trayectoria llena de esfuerzo y éxitos que quedará grabada en la memoria de los hinchas. Sin duda, el futuro del club estará marcado por su influencia y por los cimientos que ha establecido durante su paso por el banquillo.