La noche en el Estadio Hailé Pinheiro estuvo cargada de tensiones cuando Cadu, delantero del Goiás Esporte Clube, se preparó para ejecutar el quinto penal en una serie crucial. Un acierto significaba la clasificación de su equipo a la final del Campeonato Goiano, mientras que un fallo prolongaría la incertidumbre. Ante miles de espectadores, Cadu asumió la responsabilidad y, con una ejecución poco convencional, logró el gol que aseguró el pase de su equipo a la definición del certamen estadual después de dos años de ausencia.
Este no fue el primer penal que Cadu ejecutó de esta manera; anteriormente, durante su etapa en el Atlético Mineiro, había utilizado la misma técnica. En lugar de tomar carrera, se acercó al balón como lo haría en un tiro de futsal, golpeándolo con su pie derecho y enviándolo al fondo de la red, desatando la celebración entre los hinchas de su equipo.
El encuentro, que tuvo lugar el 28 de febrero en Goiania, estuvo marcado por la paridad entre Goiás y Anapolina, finalizando 1-1 en el tiempo reglamentario y llevando la definición a la tanda de penales. La actuación del arquero Tadeu fue crucial para el resultado, ya que atajó un disparo, consolidándose como figura del partido. Goiás mostró un buen dominio durante el partido, aunque Anapolina generó peligro con rápidas transiciones, logrando empatar en el último minuto con un penal convertido por Iury Tanque. En la tanda de penales, la eficacia de Goiás fue evidente, con el único fallo de Lucas Lima, mientras que Anapolina erró en dos ocasiones, lo que permitió a Goiás volver a una final esperada.



