En la previa de su último encuentro en el Mundial 2026, el entrenador de la selección jordana, Jamal Sellami, expresó que su principal preocupación no radica en el resultado del partido contra Argentina, sino en la impresión que su equipo deje sobre el terreno de juego. El compromiso de Sellami se centra en que sus jugadores sientan que han dado lo mejor de sí en esta experiencia única, a pesar de las derrotas sufridas ante Austria y Argelia en las jornadas anteriores.
Sellami, quien ha estado al mando del equipo durante esta Copa del Mundo, reflexionó sobre la importancia de la experiencia acumulada. Para él, aprender y obtener lecciones es esencial para el crecimiento del fútbol en Jordania. "Hemos aprendido mucho y ese era uno de los objetivos que nos planteamos. Estos partidos han sido históricos para nosotros y aunque hemos cometido errores, también hemos rendido bien", aseguró en conferencia de prensa desde el estadio AT&T de Arlington, donde se llevará a cabo su despedida del torneo.
El técnico marroquí reconoció que, independientemente de los jugadores que Argentina decida alinear, el nivel de competencia siempre será elevado. "No importa si juegan futbolistas que no son habituales en el once inicial, serán un equipo formidable. Nos enfrentamos a uno de los favoritos y a algunos de los mejores jugadores del mundo. Lo que buscamos es aprender y disfrutar del juego", expresó Sellami, mostrando respeto por el rival y una actitud positiva hacia el partido.
Sellami también destacó que, para su equipo, esta última presentación es una oportunidad para mostrar su verdadero potencial, más allá de los resultados. "Queremos que este encuentro sea recordado por todos los seguidores de Jordania. Aunque los resultados no reflejan nuestro rendimiento, tenemos la obligación de ofrecer una buena actuación", afirmó, dejando claro que el compromiso del equipo va más allá de lo numérico.
En un contexto más amplio, Sellami mencionó el impacto cultural que la selección jordana ha tenido en Estados Unidos, convirtiéndose en un símbolo de orgullo para la comunidad jordana en el extranjero. "Desde que llegamos, hemos sentido el apoyo de los emigrantes. Nuestra presencia aquí ha permitido que muchos se reúnan y muestren su 'nashama', un término que refleja coraje y compromiso", indicó, resaltando la relevancia del equipo en la diáspora.
El capitán del equipo, Moussa Al-Tamari, también compartió sus impresiones sobre la inminente confrontación con Argentina. A pesar de la presión que podría generar enfrentar a un jugador de la talla de Lionel Messi, Al-Tamari afirmó que su presencia es más bien una motivación que un peso. "Messi es el mejor de la historia, pero no nos sentimos presionados, al contrario, nos inspira a dar lo mejor de nosotros", subrayó, destacando el orgullo y la pasión que representa participar en un Mundial para el pueblo jordano.
En conclusión, Sellami y su equipo están decididos a dejar una huella imborrable en su último partido del torneo, priorizando el esfuerzo y la dedicación por encima del marcador final. La selección jordana, más que simplemente un equipo de fútbol, se ha convertido en un emblema de la identidad cultural y el espíritu de su nación durante esta competencia internacional. En palabras del entrenador, lo fundamental es que al finalizar el encuentro, los jugadores sientan que han dejado todo en la cancha, sin importar el resultado final.



