La anulación de la Finalissima entre Argentina y España, que estaba programada para el 27 de marzo en Doha, ha generado un gran revuelo. La falta de acuerdo entre las federaciones sobre la sede y la fecha del encuentro llevó a la suspensión oficial del partido, que prometía ser un emocionante choque entre los campeones de Europa y Sudamérica.

La UEFA y la Conmebol no lograron consensuar un "terreno neutral" adecuado para la realización del partido. Inicialmente, la opción de Qatar como sede fue descartada debido a la inestabilidad en la región. Posteriormente, las alternativas propuestas, incluyendo ciudades como Madrid, Roma, Lisboa y Buenos Aires, también fueron rechazadas, lo que llevó a la cancelación definitiva a pocos días del evento esperado.

Ante esta situación, el entrenador Lionel Scaloni busca aprovechar la ventana de la fecha FIFA para reunir a su equipo del 23 al 31 de marzo en el complejo de Ezeiza. Su objetivo es organizar un amistoso el 31, como despedida ante el público argentino antes de la Copa del Mundo. Sin embargo, la elección del estadio se complica, ya que el Monumental estará ocupado por un recital de AC/DC. Por ello, se evalúa la posibilidad de jugar en el Interior del país o en el estadio de Boca Juniors. La AFA considera viable la propuesta de Scaloni, aunque la búsqueda de un rival adecuado para el amistoso será un desafío a contrarreloj.