El director técnico de la Selección argentina, Lionel Scaloni, ha comenzado a delinear el once titular que saldrá al campo en el enfrentamiento contra Suiza, correspondiente a los cuartos de final del Mundial 2026. A medida que avanza la preparación, tras haber dirigido dos de los tres entrenamientos programados, el entrenador está cada vez más cerca de confirmar su alineación para este crucial partido. La cita será el próximo sábado 11 de julio a las 22:00 horas (hora argentina), donde el equipo nacional buscará mantener su valla invicta en una fase eliminatoria y, a su vez, aspirar a una nueva semifinal mundialista, un logro que no alcanzan desde el Mundial de Italia en 1990.
En este contexto, el encuentro se vuelve trascendental no solo por lo que representa avanzar en el torneo, sino también por la posibilidad de que Argentina dispute todos los partidos del campeonato, algo que no sucede desde hace décadas. Con la inclusión de la nueva ronda de dieciseisavos de final, el equipo argentino podría alcanzar un total de ocho encuentros en esta Copa del Mundo. Por lo tanto, Scaloni se encuentra en una etapa decisiva de preparación, donde cada decisión puede influir en el rendimiento del equipo en el campo.
Durante una práctica reciente, realizada el jueves por la tarde, Scaloni llevó a cabo un breve ejercicio de fútbol en espacios reducidos, lo que le permitió observar el desempeño de sus jugadores y comenzar a disipar las dudas sobre la formación inicial. A pesar de no haber confirmado el equipo definitivo, algunas modificaciones parecen inminentes, en especial teniendo en cuenta el rendimiento de ciertos futbolistas en el partido anterior contra Egipto, donde se vieron aspectos positivos que podrían ser clave para el choque ante el combinado suizo.
Entre los jugadores que se perfilan para ingresar en el once titular se encuentran Nicolás Tagliafico, Leandro Paredes y Julián Álvarez. Paredes, en particular, tuvo un papel destacado en el último encuentro, mostrando una gran movilidad y control del balón durante el primer tiempo, que fue crucial en un momento donde la selección enfrentaba dificultades. Su intervención en un contraataque en el tiempo de descuento del segundo tiempo fue determinante para mantener el impulso del equipo, logrando revertir un 2-0 en contra y consagrándose en la remontada.
Por su parte, aunque Julián Álvarez ha demostrado un notable despliegue físico, aún no logra concretar sus oportunidades frente al arco rival. En el caso de Tagliafico, su desempeño defensivo fue complicado debido a la velocidad del extremo Haissem Hassan, pero su contribución en el ataque fue valiosa, aportando amplitud y profundidad, así como un penal a favor que resultó fundamental en la victoria.
Otro de los puntos a considerar por Scaloni es la inclusión de Nicolás González en el mediocampo. González tiene la versatilidad necesaria para desempeñarse en diversas posiciones del flanco izquierdo y es conocido por su capacidad de recuperación y su constante ida y vuelta, características que han faltado en algunas fases del juego del equipo argentino. En cuanto a la defensa, la elección del lateral derecho sigue siendo un dilema para el entrenador, quien desde su llegada al cargo en 2018 no ha logrado encontrar un jugador que se asiente en esa posición de manera definitiva.
La selección se prepara para un enfrentamiento que no solo es clave para el futuro en el torneo, sino también para reafirmar su estatus en el fútbol mundial. Con la mirada puesta en la semifinal, donde podrían cruzarse con Inglaterra o Noruega, Scaloni busca conformar un equipo sólido y competitivo que le permita continuar en la lucha por el título, algo que sin dudas representa un objetivo primordial para el fútbol argentino.



