El 24 de enero de 2013, el cuerpo sin vida de Nicolás Pacheco Gómez fue hallado en la sede social de Villa del Parque del Racing Club de Avellaneda. Inicialmente, el caso se presentó como un accidente en el que Nicolás, tras haber consumido alcohol durante un asado con miembros de La Guardia Imperial, se habría arrojado a la pileta, provocándose una fractura en el cráneo. Sin embargo, la investigación reveló que fue asesinado por integrantes de la barra brava y posteriormente arrojado a la piscina para encubrir el crimen.

El 6 de diciembre de 2016, el Tribunal Oral en lo Criminal N°23 dictó una sentencia condenatoria de doce años de prisión para Enrique Armando Rulet, Juan Carlos Ezequiel Rodríguez y Aníbal Horacio Domínguez Butler, al considerarlos coautores del homicidio de Pacheco Gómez. Posteriormente, los recursos de casación presentados por los condenados fueron rechazados tanto por la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal como por la Corte Suprema, cerrando así el capítulo penal del caso.

En lo que respecta a la demanda civil interpuesta por la familia Pacheco Gómez, el juez Jorge Ignacio Sobrino Reig dictó un fallo que condena a Racing a indemnizar con 200 millones de pesos a los parientes de la víctima y a abonar 150 millones adicionales a los profesionales que intervinieron en el proceso judicial. Sumando intereses desde el momento del crimen, la deuda total alcanza aproximadamente 550 millones de pesos. Aunque la demanda es solidaria con los condenados, estos se declaran insolventes y la aseguradora del club solo puede cubrir una mínima parte, dejando a Racing con la responsabilidad mayor de afrontar esta considerable suma, mientras el club ha apelado la decisión a la Cámara Civil de la Nación.