La selección paraguaya se impuso por 1-0 a su par turco en un partido crucial para sus aspiraciones en el Mundial 2026, que se celebra en Estados Unidos, México y Canadá. Este encuentro, correspondiente a la segunda jornada del Grupo D, resultó decisivo para el futuro de ambos equipos, con Paraguay manteniendo vivas sus posibilidades de avanzar a la siguiente fase, mientras que Turquía quedó eliminada de forma matemática tras la derrota. A pesar de jugar en superioridad numérica durante la segunda mitad, el conjunto otomano no logró concretar sus oportunidades y se despidió del torneo.
Desde el arranque del partido, Paraguay mostró determinación y rápidamente se adelantó en el marcador gracias a un potente disparo cruzado de Matías Galarza a tan solo dos minutos del pitido inicial. Esta actuación del mediocampista, quien había sido objeto de especulaciones respecto a su futuro y estado emocional, fue clave para que la albirroja se colocara en ventaja. A partir de ese momento, Paraguay se dedicó a defender la ventaja, exhibiendo un sólido despliegue defensivo y buscando oportunidades de ampliar la diferencia.
Por su parte, Turquía, que había caído en su primer partido frente a Australia, llegó al encuentro con la necesidad imperiosa de conseguir puntos. Sin embargo, la ansiedad y la presión se hicieron evidentes, y aunque el equipo dirigido por Vincenzo Montella generó varias ocasiones de gol, la falta de puntería resultó determinante para su eliminación. Un factor que complicó aún más la tarea de los turcos fue la expulsión del mediocampista Miguel Almirón, quien, tras un episodio con el VAR, recibió tarjeta roja por un gesto inapropiado hacia un rival, dejando a su equipo con diez jugadores justo antes del descanso.
Durante el segundo tiempo, a pesar de contar con un jugador más, Turquía no logró concretar sus oportunidades. El colegiado salvadoreño Iván Barton, quien dirigió el partido, tuvo que tomar decisiones difíciles que incluyeron la intervención del VAR para sancionar la expulsión de Almirón. Sin embargo, la falta de creatividad y conexión en el ataque turco se tradujo en un rendimiento decepcionante, donde incluso jugadores como Arda Güler, del Real Madrid, no lograron brillar como se esperaba.
Paraguay, consciente de la importancia del encuentro, mostró una mejoría en su rendimiento defensivo en comparación con su debut, donde sufrió una dura derrota ante Estados Unidos. A pesar de algunos momentos de incertidumbre, el equipo se mantuvo firme y logró contener los embates de un Turquía que, a pesar de sus intentos, no pudo aprovechar las situaciones propicias. Un cabezazo de Mert Müldür que impactó en el travesaño fue uno de los momentos más cercanos al empate turco, pero la suerte no estuvo de su lado.
El encuentro tuvo sus momentos de ida y vuelta y, aunque Paraguay se vio obligado a defenderse, también tuvo ocasiones para aumentar la ventaja. El joven delantero Julio Enciso, quien entró como revulsivo, realizó varias incursiones al área rival que pusieron en aprietos a la defensa turca. Sin embargo, la falta de concreción en los últimos metros fue un factor determinante que impidió que el marcador se modificara.
El partido concluyó con un resultado que dejó a Paraguay en una posición favorable para su próximo encuentro contra Australia, donde buscará sellar su clasificación a la siguiente fase. En contraste, Turquía se despide del torneo con una actuación que no estuvo a la altura de las expectativas, marcando un nuevo capítulo de frustraciones en su historia futbolística. Mientras Paraguay celebra la victoria y se prepara para el crucial partido final, Turquía reflexionará sobre un Mundial que se les escapó de las manos.



